Mons. Ulloa al pueblo venezolano “no le han podido quitar su esperanza”

Mons. Ulloa al pueblo venezolano “A Venezuela le han podido quitar muchas cosas, pero no le han podido quitar su esperanza”
«A Venezuela le han podido quitar muchas cosas durante estos años, pero no le han podido quitar su esperanza». Con esta contundente afirmación, el arzobispo metropolitano de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., dirigió un profundo mensaje de consuelo, cercanía y esperanza durante la Santa Misa celebrada este domingo 5de julio del 2026, en la Catedral Basílica Santa María la Antigua por las víctimas del reciente terremoto que ha golpeado al pueblo venezolano.
La Catedral permaneció completamente llena de fieles panameños y venezolanos que acudieron para unirse en oración por quienes perdieron la vida, los heridos, las familias damnificadas y todos los afectados por el reciente terremoto. Como expresión de la solidaridad entre ambas naciones, la celebración contó con la presencia de la expresidenta de la República de Panamá, Mireya Moscoso, y de la líder venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quienes participaron junto al pueblo fiel en esta Eucaristía de esperanza. Las banderas de Panamá y Venezuela, junto a la imagen de Nuestra Señora de Coromoto, patrona del pueblo venezolano, hicieron visible la fraternidad y la comunión espiritual que unió a ambos países durante la celebración.
Desde el inicio de su homilía, Mons. Ulloa recordó que esta no era una celebración ordinaria, sino una Eucaristía ofrecida por un pueblo que hoy sufre profundamente. Invitó especialmente a los venezolanos presentes a dejar por un momento sus preocupaciones, el peso de la incertidumbre y las lágrimas acumuladas durante los últimos años para escuchar únicamente la voz de Cristo que les dice: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y Yo los aliviaré». Afirmó que ese Evangelio parecía haber sido escrito para quienes hoy viven el dolor del terremoto, para quienes han debido emigrar y para todos los que cargan heridas visibles e invisibles.
El Arzobispo Ulloa recordó los innumerables encuentros que ha tenido con migrantes venezolanos en Panamá y expresó que conoce de cerca el sacrificio de quienes dejaron atrás su hogar, su familia, sus recuerdos y su propia historia para comenzar de nuevo. Evocó a las madres que viven separadas de sus hijos, a los abuelos que sueñan con reencontrarse con sus nietos y a los jóvenes que continúan creyendo en un futuro mejor. «Solo quien ha tenido que abandonar su tierra sabe cuánto pesa la nostalgia», afirmó, señalando que precisamente a ese cansancio dirige hoy Jesús su invitación a descansar en Él.
Uno de los momentos más significativos de la homilía llegó cuando Mons. Ulloa afirmó que, a pesar de los años de sufrimiento, «a Venezuela le han podido quitar muchas cosas durante estos años, pero no le han podido quitar su esperanza». Explicó que esa esperanza no nace únicamente de la fortaleza del pueblo venezolano, sino de su fe en Dios, de la misma esperanza de Abraham, del pueblo de Israel, de María al pie de la cruz y de Cristo resucitado. «La esperanza cristiana no es una ilusión ingenua; es creer que Dios puede abrir caminos donde nosotros solo vemos muros», expresó.
Dirigiéndose directamente a los venezolanos, les pidió no permitir que el cansancio se convierta en resignación ni que las heridas apaguen sus sueños. «La Iglesia cree en ustedes. Panamá cree en ustedes. Y, sobre todo, Cristo cree en ustedes», afirmó, asegurándoles que la Iglesia Arquidiocesana de Panamá no quiere que se sientan simplemente acogidos, sino verdaderamente parte de una familia. «Cuando ustedes lloran, nosotros lloramos con ustedes; cuando ustedes esperan, nosotros esperamos con ustedes», añadió.
Al referirse a las consecuencias del terremoto, Mons. Ulloa recordó que cuando la tierra tiembla no solo se derrumban edificios, sino también muchas seguridades humanas; sin embargo, subrayó que existe un lugar que nunca se derrumba: el corazón de Cristo, donde encuentran refugio quienes han perdido un ser querido, su hogar o la tranquilidad frente al futuro. Invitó a transformar la compasión en solidaridad concreta mediante la colecta nacional realizada este domingo en todas las parroquias del país, cuyos fondos serán canalizados por Cáritas Nacional Panamá, en coordinación con Cáritas Venezuela, para atender a las familias afectadas.
La celebración fue solemnizada por el Coro Polifónico de Panamá, que conmemora un nuevo aniversario de servicio al país y la Iglesia, bajo la dirección de la profesora Elektra Castillo, cuya interpretación de la música sacra contribuyó al profundo ambiente de oración y recogimiento que se vivió durante toda la Eucaristía.
Al concluir la celebración, los fieles encomendaron al pueblo venezolano a la protección de Nuestra Señora de Coromoto y de Santa María la Antigua, renovando el compromiso de seguir acompañando con la oración y la solidaridad a quienes hoy sufren esta tragedia. Como recordó Mons. Ulloa en el cierre de su homilía, cada vez que Cristo dice «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados», también invita a sus discípulos a convertirse en un lugar de descanso, consuelo y esperanza para los demás.
Panamá, 5 de julio de 2026.
DESCARGAR NOTA: A VENEZUELA NO LE PUEDEN QUITAR






