La tecnología al servicio de la persona humana, eje del Foro Internacional Magnifica Humanitas

La tecnología al servicio de la persona humana, eje del Foro Internacional Magnifica Humanitas

Con la ponencia magistral del cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo emérito de Tegucigalpa, Honduras, inició este miércoles 22 de julio el Foro Internacional Magnifica Humanitas, un espacio de reflexión en torno a la primera encíclica del Papa León XIV, centrada en la inteligencia artificial, la dignidad humana y el futuro de la educación.

El foro, organizado por la Arquidiócesis de Panamá, la Universidad Católica Santa María la Antigua (USMA) y la Fundación Nacional para el Desarrollo de las STEAM (FUNDESTEAM), reúne a representantes de la comunidad eclesial, académica, educativa y social para profundizar en los desafíos que plantea el desarrollo tecnológico y su impacto en la persona humana y en la sociedad.

La jornada inaugural, contó con la participación de miembros del cuerpo diplomático acreditado en Panamá, autoridades eclesiales y civiles, representantes del ámbito político, jóvenes, comunicadores y especialistas, quienes dialogaron sobre inteligencia artificial, dignidad humana, educación y el futuro de la tecnología en la vida social.

Monseñor Rodríguez Maradiaga destacó que la encíclica Magnifica Humanitas constituye “un itinerario, un camino de vida, sobrio y exigente, para vivir este cambio de época a la luz del Evangelio y en contemplación del plan de Dios”. El purpurado, al subrayar que el documento pontificio no puede reducirse a una reflexión sobre la inteligencia artificial.

El cardenal explicó que la encíclica, estructurada en una introducción, cinco capítulos y una conclusión, propone una visión integral sobre el futuro de la humanidad en un contexto marcado por profundas transformaciones tecnológicas. Por ello, exhortó a los presentes a realizar una lectura profunda y coherente del documento, deteniéndose en cada uno de sus capítulos y en los desafíos que plantea.

Desde su experiencia pastoral, el cardenal Rodríguez Maradiaga señaló que esta primera encíclica del Papa León XIV permite comprender algunos de los ejes fundamentales de su pontificado, particularmente su insistencia en la paz y en la construcción de una humanidad reconciliada.

Advirtió que algunas corrientes transhumanistas expresan el deseo humano de alcanzar una vida más plena y menos expuesta a la fragilidad y al sufrimiento. Sin embargo, recordó que la plenitud humana no se alcanza simplemente mediante la tecnología. “El Hijo de Dios entra en nuestra historia asumiendo nuestra debilidad para liberarnos de toda esclavitud. Por eso, en el rostro humano de Jesucristo contemplamos la Magnifica Humanitas”, expresó.

En este sentido, afirmó que la verdadera transformación del ser humano no procede de la tecnología, sino de la gracia de Jesucristo. «La divinización no es tecnológica; la produce la gracia de Jesucristo», subrayó, al recordar que la capacidad de trascenderse, vivida desde la fe, no aleja al ser humano de su humanidad, sino que lo conduce a alcanzar su plena realización.

El purpurado destacó también que Magnifica Humanitas constituye un desafío para las familias, las escuelas, la Iglesia y las instituciones públicas, llamadas a promover una renovada alianza educativa con objetivos claros: educar en la sobriedad y en el sentido de los límites; reconocer la dignidad y los derechos de los demás y de las futuras generaciones; formar en la libertad y la responsabilidad; y cultivar el sentido de la trascendencia y del bien común.

Al referirse a la inteligencia artificial, el cardenal Rodríguez Maradiaga señaló que la verdadera alternativa no consiste en escoger entre el miedo y el entusiasmo desmedido. Consideró necesario establecer normas que hagan transparentes los criterios y contenidos utilizados por los sistemas tecnológicos, así como fortalecer la protección de los datos personales. De igual manera, destacó la importancia de fortalecer los organismos intermedios y los espacios de diálogo, especialmente un periodismo serio y responsable, en los que se promuevan la argumentación, la verificación de los hechos y la búsqueda honesta de la verdad.

En el ámbito de la familia y la educación, el cardenal hondureño subrayó la necesidad de generar una nueva conciencia educativa y promover un uso crítico de las herramientas digitales. En particular, señaló que las universidades están llamadas a favorecer la integración de los conocimientos, así como el desarrollo de capacidades para la verificación de los hechos. “La mentira nunca nos hará libres; la verdad sí”, afirmó.

Destacó que las escuelas no están llamadas simplemente a seguir el ritmo acelerado de la transformación digital, sino a ofrecer aquello que la tecnología, por sí sola, no puede proporcionar: espacios de encuentro, tiempo compartido y oportunidades para aprender a relacionarse de manera auténtica y responsable. “No estamos educados para producir dinero, sino para ser cada vez más humanos y crear una mejor humanidad”, expresó.

El cardenal Rodríguez Maradiaga identificó, además, tres grandes desafíos para las familias y los educadores. El primero consiste en formar a niños y adolescentes para que puedan reconocer las manipulaciones, defender su propia dignidad, respetar a los demás y custodiar los bienes más valiosos de la persona. En este contexto, destacó el derecho de los padres de familia a elegir instituciones educativas coherentes con sus principios morales, culturales y religiosos, y señaló que las escuelas católicas están llamadas a asumir una responsabilidad particular en la formación integral de las nuevas generaciones.

El segundo desafío es de carácter pedagógico. El purpurado subrayó la necesidad de una formación permanente de los docentes en el uso de las nuevas tecnologías, de manera que puedan enseñar a los estudiantes a utilizarlas de forma responsable, crítica y creativa, sin convertirse en receptores pasivos de sus efectos.

Finalmente, señaló un desafío de carácter intelectual y sapiencial. No se trata únicamente de ayudar a los niños y jóvenes a adquirir muchos conocimientos, sino de acompañarlos para que puedan encontrar sentido a su existencia. Para ello, consideró necesario desarrollar una verdadera “higiene de la atención”, que incluya tiempos de silencio, estudio reflexivo, lectura y análisis ponderado.

El cardenal también resaltó el llamado del Papa León XIV a las comunidades cristianas para comprometerse con una comunicación transparente, la búsqueda honesta de los hechos y el ejercicio responsable de la vigilancia y la transparencia. En su opinión, este compromiso es fundamental para construir una nueva alianza educativa en la era digital y evitar que la tecnología se convierta en instrumento de homologación, polarización o dominio. “En la encíclica, todo lo que el Papa hace referencia a la familia es precioso”, afirmó.

El arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, enfatizó que el centro del documento pontificio es la persona humana y subrayó que la tecnología debe estar siempre al servicio del ser humano. “Vivimos una época de cambios vertiginosos. La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están transformando nuestras maneras de aprender, comunicarnos y tomar decisiones. Estos avances representan oportunidades extraordinarias, pero también plantean interrogantes que no pueden responderse solamente desde la técnica”, expresó.

El arzobispo Ulloa indicó que la pregunta crucial no es únicamente qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué debe hacer para servir verdaderamente a la persona humana y al bien común.

Por otro lado, el presbítero Jorge Rivera, rector magnífico de la USMA, afirmó que las universidades están llamadas a formar profesionales capaces de aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas sin renunciar al pensamiento crítico ni al compromiso con los demás.

Agregó que la educación ocupa un lugar valioso en esta tarea, pues los jóvenes deben aprender a relacionarse positivamente con las nuevas tecnologías, al mismo tiempo que desarrollan sus capacidades para razonar críticamente y asimilar el conocimiento.

El Foro Internacional Magnifica Humanitas se desarrolla en el auditorio P. Benjamín Ayechu, ubicado en el edificio de Postgrado de la USMA, en horario de 5:30 p.m. a 8:00 p.m. La participación es gratuita y está abierta a la comunidad educativa, académica y al público en general, con cupos limitados.

El encuentro que se desarrolla en su modalidad presencial y virtual, forma parte de una agenda de reflexión inspirada en la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV y busca promover un diálogo amplio sobre los límites éticos de la tecnología, el papel de la educación y la responsabilidad social de quienes producen y difunden información en la era digital.

 

Panamá, 22 de julio de 2026.

 


Descargar: Nota Foro Internacional Magnifica Humanitas

 


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