Llega a Panamá la reliquia de san José de Anchieta, Apóstol de Brasil

Llega a Panamá la reliquia de  san José de Anchieta, Apóstol de Brasil

“Pidámosle al Señor una gracia especial de que nunca nos dejemos de sorprender y esto es lo que quiere significar también la entronización de la reliquia del sacerdote jesuita, San José de Anchieta”, expresó el Arzobispo de Panamá monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, durante la Solemne Eucaristía en la parroquia San Francisco.

“Entre las múltiples cosas que realizó, es considerado también padre fundador de dos grandes ciudades en Brasil, como lo es Sao Pablo y Río de Janeiro, solo por contar una de las cuantas pequeñas semillas que San José de Anchieta, realizó en sus tiempos”.

Respondió a las realidades de sus años y hoy su presencia entre nosotros, nos invita a que cada uno de nosotros podamos preguntarnos, ¿qué semilla estoy yo sembrando, en mi propia vida? señaló el Arzobispo Ulloa.

¿Quién era San José de Anchieta?

Monseñor Ulloa, lo describió como un hombre de apariencia débil, pequeñita como una semilla de mostaza, pero con un corazón fuerte”, tenía problemas de salud pero a pesar de eso optó en 1553 por ir a misionar a  lo que hoy es  conocido como Brasil.

Luchó contra la presencia de los franceses en Brasil; jugó un papel clave en la unidad brasileña en términos de territorio; fue un fiel acompañante de los indígenas a los que acompañó, llegando incluso a aprender y hablar claro el mensaje del Señor en su lengua, contó monseñor Ulloa.

Fue un hombre que fue capaz de dejarse guiar por los demás, recalcó monseñor Ulloa, que algo curioso en la vida de San José de Anchieta, es que observaba las costumbres de cada Tribu. Para el arzobispo Metropolitano, San José de Anchieta, nos invita que al llegar a un lugar ser capaces, primero de observar las costumbres, la naturaleza, descubrir el valor de muchas cosas.

Esta reliquia quiere despertar en nosotros el deseo de seguir sembrando en esta Iglesia y en este país buenas semillas para que surjan no solo buenos cristianos sino buenos ciudadanos, destacó el arzobispo Ulloa, tras invitar a seguir sembrando semillas buenas de las que Dios nos da, por eso las cosas pequeñas al igual que la semilla de mostaza se convierten en cosas grandes.

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