La diversidad cultural de los pueblos originarios, un don para esta Iglesia y Panamá

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se conmemora cada 9 de agosto, la Iglesia en Panamá se unió este domingo en oración por todos los pueblos originarios Ngäbe, Buglé, Guna, Emberá, Wounaan, Bri Bri y Naso Tjërdi, que continúan en la actualidad enfrentando situaciones de pobreza, discriminación y exclusión social. También para agradecer y encomendar al Señor sus vidas, dignidad, cultura y comunidades, atendiendo ese llamado del Papa León XIV a ser una Iglesia en salida y sinodalidad, puentes de diálogo para escucharnos como pueblo.
La celebración de la Eucaristía tuvo lugar en la Capilla de la Universidad Católica Santa María la Antigua, USMA, y fue presidida por el P. Luis Núñez, rector del Seminario Mayor San José, quién durante su homilía invitó a los fieles a vivir tres actitudes fundamentales propias del discípulo de Jesús, que es el escuchar, amar y confiar en Dios.
A la luz de los textos bíblicos proclamados este domingo, el sacerdote Núñez recordó que Dios siempre está presente incluso en medio de los temores, el dolor, la soledad y las dificultades que el ser humano enfrenta a diario. Además, exhortó a todos los bautizados a no ser indiferentes ante el suficiente de los demás y convertirse en «manos de Dios» para quienes necesitan ser escuchados, acompañados, una palabra de aliento, un perdón, una visita, de una oración o una ayuda concreta.
El presbítero Julio Arváez, misionero claretiano y responsable de la Pastoral Indígena de la Arquidiócesis, quién concelebró la Eucaristía, destacó que, como Iglesia Católica estamos llamados a acoger el llamado del Papa León XIV y de sus predecesores a ser una Iglesia en salida y en sinodalidad, construyendo puentes de diálogo y espacios de encuentro que permitan escucharnos mutuamente como pueblo. «Dios nos habla también a través de nuestros hermanos», afirmó el P. Arváez, al subrayar la importancia de acercarse a las distintas realidades culturales presentes en el país, especialmente a los pueblos indígenas.
El religioso Claretiano, invitó a toda la población panameña a reconocerlos como iguales, y a valorar la riqueza de la diversidad cultural que Dios nos ha regalado a este país. «Esta diversidad es un don de Dios; no hay nada que arreglar, sino que debemos aprovecharla, compartirla y entrar en comunión», recalcó.
«Una Iglesia que reconoce y acompaña a los pueblos indígenas»
Al dirigirse especialmente a los fieles laicos, el responsable de la Pastoral Indígena planteó una serie de preguntas que buscan promover una reflexión sobre la presencia y participación de los pueblos originarios en la vida de las comunidades eclesiales: «¿Quiénes son los agentes de pastoral indígena de nuestras parroquias? ¿Verdaderamente los hay?, ¿Por qué en nuestro templo parroquial no existe una pastoral indígena?, ¿Cómo hacer para aumentar la presencia de agentes indígenas y acrecentar esa fortaleza para nuestra Iglesia?
Estas interrogantes, señaló Arváez, representan un desafío pastoral para las comunidades parroquiales, llamadas a reconocer los dones, la riqueza cultural y la participación de los pueblos indígenas en la misión evangelizadora de la Iglesia.
El sacerdote Arváez destacó además que las poblaciones indígenas tienen una presencia significativa en el crecimiento demográfico del país y poseen una riqueza cultural y ancestral que constituyen parte fundamental de la identidad de Panamá.
También exhortó a la sociedad panameña a acercarse a las comunidades indígenas, conocer sus culturas, tradiciones, raíces ancestrales y a reconocer en ellas esa riqueza que contribuye a la construcción de país más fraterno, inclusivo y en comunión.
En esta fecha, la Iglesia en Panamá renueva así su compromiso de caminar junto a los pueblos originarios, escucharlos, acompañarlos y promover espacios de encuentro y diálogo, convencida de que la diversidad cultural es un don que enriquece la vida eclesiástica y de la sociedad.
Panamá, 9 de agosto de 2026.
DESCARGAR: Nota – Eucaristía por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas
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