Cantautores y artistas de América Latina participan en la Formación Internacional para Músicos Católicos en Panamá

Cantautores y músicos, de la región de América Latina participan de la Formación Internacional para Músicos Católicos, que inició con la Santa Eucaristía presidida por el arzobispo de Panamá y presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, José Domingo Ulloa Mendieta, este jueves 16 de abril.
Este proceso formativo tiene como objetivo integrar las dimensiones humanas, espiritual, pastoral y técnica, de los participantes, y además cuenta con el aval del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño CELAM.
“Forma tu corazón para cantar con el alma. Acoge, profundiza y vive el anuncio del Reino”, es el lema que anima este encuentro, que se desarrolla en la Casa de Retiro Espiritual, Monte Alverna. La formación está a cargo de reconocidos formadores internacionales con amplia trayectoria pastoral y académica: Fabrizio Zandonadi, Ziza Fernández, Pablo Martínez y Pacho Bermeo.
Durante su homilía el monseñor José Ulloa, expresó que la Iglesia y la sociedad necesitan de la música, ya que la fe, es vivida muchas veces entre luchas, cansancios, cruces y esperanzas, requiere de cantos que sostengan el caminar del pueblo. “En un mundo lleno de ruido, ustedes, están llamados a ofrecer melodías con sentido, a pronunciar palabras que nazcan de Dios y a cantar esperanza”, manifestó.
Al dirigirse a los cantautores, el arzobispo Ulloa subrayó que su misión es hermosa, pero también exigente, pues “ustedes no solo componen canciones; muchas veces ayudan a dar voz a la fe de un pueblo, a que la comunidad rece cantando, a que la esperanza no se apague, a que el joven encuentre palabras para hablarle a Dios, a que el anciano exprese su confianza y que una asamblea entera proclame con fuerza que Cristo vive”.
A la luz de este Evangelio, monseñor Ulloa, recalcó que los cantautores y músicos están llamados a contemplar la grandeza de su misión. “No solo es cantar, sino dar testimonio; no solo componer, sino revelar; no solo interpretar, sino transparentar a Dios; porque cuando la música habitar el Espíritu, deja de ser simplemente arte humano y se convierte en lenguaje de Dios.
El también segundo vicepresidente del CELAM, invitó a los participantes a purificar el corazón y a cuestionarse con sinceridad ¿Para quién canto? ¿A quién quiero exaltar? ¿Qué busco cuando subo a un escenario, cuando tomo un micrófono, cuando compongo una canción? Porque si la música está al servicio de la fe, entonces el centro no soy yo; el centro es Cristo”.
En su mensaje recordó que la música en la Iglesia no es un adorno, sino un ministerio, y que, cuando está verdaderamente al servicio de la fe, evangeliza, consuela, levanta, sana, anima, despierta el alma, abre el corazón.
Finalmente, exhortó a los participantes a que este encuentro sea una verdadera renovación interior. “Que salgan de aquí convencidos de que la música puede ser púlpito, misión, abrazo, consuelo, anuncio y oración. Que cada canto que brote de ustedes lleve impresa la certeza de que, cuando la música se pone al servicio de la fe, el cielo toca la tierra y los corazones vuelven a Dios”.
Según Fabrizio Zandonadi, profesor de teología en la Pontificia Universidad de Paraná, en Brasil, destacó que esta formación brinda la oportunidad de preparar a los músicos más allá de lo operativo que suelen ofrecer las escuelas de música. “Lo fundamental aquí es hacer que la gente cante con el alma”, afirmó.
Añadió, que para, “catar con el alma’, es necesario comprender el caminar de la Iglesia hoy, discernir el mensaje del Espíritu Santo para la actualidad y profundizar desde el corazón, la inteligencia y la razón, para poder ser verdaderos evangelizadores comprometidos con el Reino de Dios.
También Zandonadi resaltó, que la música implica desarrollar una mirada distinta sobre la vida, lo cual no solo se logra con sensibilidad, sino desde la formación. Subrayó que este proceso exige tiempo, disposición e inversión, pero permite dar sentido profundo al servicio musical dentro de la Iglesia.
La brasileña, Ziza Fernández, musicoterapeuta, cantante, artista y compositora, indicó que abordará temas como la integralidad de la persona humana detrás del artista y la profesionalidad en el servicio musical. “Es necesario ser profesional, debemos hacerlo lo mejor posible”, expresó.
Otras sé las experiencias que Fernández, señaló es que, desde la musicoterapeuta, realizará diversas dinámicas e intervenciones mientras los músicos canten, con el fin de ayudar a los participantes a crecer como personas, artistas y músicos, especialmente para el servicio de esa gente que tiene sed de Dios.
Eliadys Barría, cantante panameña de la Diócesis de David, cuenta “busco fortalecerme en como expresar esa alegría y la unión que tenemos los católicos a través del canto. La música puede tocar de distintas formas y maneras a cada persona, no solamente litúrgicamente, sino también de manera alegré, celebrando ese amor de Jesús que nos une como cristianos”.
Del 16 al 19 de abril, músicos y cantautores procedentes de Colombia, México, Costa Rica y panameños de las diversas diócesis del país, vivirán una experiencia formativa e integral, enfocado en la dimensión humana, espiritual, pastoral y técnica.
Panamá, 16 de abril de 2026.
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