Juventud católica reflexiona sobre el uso de la inteligencia artificial al servicio de la persona humana

La inteligencia artificial les ayuda a ser más eficientes en sus estudios académicos y a nivel profesional, sin perder de vista que nunca la tecnología podrá reemplazar la dignidad de la persona humana, la creatividad ni el pensamiento crítico ni el testimonio de vida. Este fue una de las principales conclusiones del panel de diálogo ‘Jóvenes en la era de la IA’, desarrollado este jueves 23 de julio, durante el segundo día del Foro Internacional Magnifica Humanitas, en la Universidad Católica Santa María la Antigua, (USMA).
El panel de diálogo titulado “Jóvenes en la era de la IA: Vocación, fe e identidad” reunió al ingeniero en informática Juan Manuel Basalo Villar; la doctora María Andrea Rodríguez; el dirigente juvenil del Movimiento Focolares, José Lombardo; la estudiante de arquitectura Luz Aizpurúa; la emprendedora y consultora en marketing digital, Mónica Saucedo; entre ellos el diseñador gráfico y seminarista Everardo Ching, del Seminario Mayor San José.
El diálogo fue moderado por el profesor José Tejada, Decano de la Facultad de Humanidades y Teología de la USMA, quien les ayudó a realizar una reflexión sobre el papel de las nuevas generaciones ante los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial.
En el segundo día, los jóvenes compartieron sus experiencias en el ámbito académico, profesional, creativo y vocacional, coincidiendo en que la inteligencia artificial puede ampliar las capacidades humanas, agilizar procesos y fortalecer nuevas formas de aprendizaje y trabajo, pero no puede sustituir aquello que hace verdaderamente humano a cada persona.
El profesor José Frías, vicerrector académico de la USMA, destacó que el segundo día del foro fue concebido como un espacio de reflexión sobre uno de los grandes desafíos de los nuevos tiempos y la relación entre la inteligencia artificial, la dignidad humana y el futuro de la educación.
Subrayó que la educación tiene hoy una responsabilidad aún mayor, pues está llamada a formar jóvenes capaces de aprovechar las enormes posibilidades que ofrece la tecnología, pero también de concertar una sólida identidad, cultivar el pensamiento crítico, actuar con sentido ético y vivir su fe con autenticidad en medio de un mundo más complejo.
“Como Universidad Católica, inspirada en el humanismo cristiano, creemos que la tecnología debe estar al servicio de la persona y nunca la persona al servicio de la tecnología. Este es el horizonte que ilumina este foro y que orienta nuestra labor educativa”, afirmó.
El vicerrector académico de la USMA, también señaló que la inteligencia artificial está transformando profundamente la manera de aprender, los trabajos que se realizan, como nos comunicamos y las tomas de decisiones. No obstante, enfatizó que “ninguna innovación tecnológica podrá sustituir aquello que hace verdaderamente humana a cada una de las personas, esa capacidad de amar y de discernir, de actuar y hacerlo con libertad, de comprometerse con la verdad y de construir el bien común”.
El profesor José Tejada, decano de la Facultad de Humanidades y Teología de la USMA, explicó que en el panel se profundizó sobre dos imágenes bíblicas la Torre de Babel y la reconstrucción de Jerusalén con Nehemías, utilizadas por el Papa león XIV en su primera encíclica, como claves para profundizar sobre los desafíos del progreso tecnológico y la responsabilidad humana.
Tejada recalcó que los seis jóvenes compartieron sus valiosas experiencias y reflexionaron sobre las nuevas generaciones pueden convertirse en protagonistas de una cultura digital más humana, solidaria y con esperanza. “Los jóvenes con experiencias de vida diferentes, todos han coincidieron en algo esencial, en que la IA puede ampliar nuestras capacidades, pero nunca podrá sustituir el corazón humano. Jamás podrá sustituir la conciencia, la libertad, la amistad, la fe ni la vocación”, dijo.
Añadió que el verdadero progreso no consiste únicamente en desarrollar mejores tecnologías, sino en formar a mejores personas. “Necesitamos jóvenes capaces de innovar, sin perder la humanidad. Utilizar la inteligencia artificial sin dejar de escuchar la voz de Dios, construir puentes donde otros levantan muros”, expresó Tejada.
Concluyó, animando a las presentes a poner siempre la ciencia y la tecnología al servicio de la verdad, la justicia, la solidaridad y la dignidad humana.
‘Que el contenido tenga alma’
En su intervención el diseñador gráfico y seminarista Everardo Ching, reflexionó sobre la necesidad de humanizar los contenidos que se comparten en las plataformas digitales. “Mi compromiso es que el contenido que compartamos tenga alma. Que detrás de cada imagen, de cada video y de cada palabra se sienta que existe una persona, porque eso es lo que realmente toca el corazón de quien lo lee, lo escucha o lo ve a través de imágenes o videos”, manifestó.
Desde su experiencia académica, creativa y vocacional, Ching explicó que la inteligencia artificial le ha ayudado a agilizar procesos, tanto en sus estudios, a nivel laboral como en el desarrollo de proyectos creativos. “Me ha ayudado a agilizar un poco los procesos, tanto para clases como en la parte creativa. Me encanta mucho diseñar y dibujar”, expresó. Sin embargo, recalcó que la Inteligencia artificial nunca podrá reemplazar a un diseñador gráfico, porque el ser humano posee creatividad, sentimientos e imaginación.
En cuanto al desafío de mantener la identidad cristiana utilizando la IA, señaló que es necesario reconocer en primer lugar la belleza y la dignidad del ser humano, así como valorar esos talentos que Dios ha regalado a cada persona como un don. “No debemos perder nuestra identidad. Debemos utilizar estas herramientas con responsabilidad y respetando siempre la dignidad de la persona”. Subrayando que la experiencia personal del encuentro con Jesucristo permite reconocer el valor de cada ser humano y orientar adecuadamente el uso de las nuevas tecnologías.
‘La creatividad humana como don’
La emprendedora y consultora en marketing digital, Mónica Saucedo, coincidió con el seminarista Ching, en que la inteligencia artificial nunca va a sustituir al ser humano, sino que debe ser utilizada como una herramienta de apoyo. Explicó que las personas poseen ideas, saben lo que desean comunicar, tienen la capacidad de imaginar y crear elementos que ninguna herramienta tecnológica puede reemplazar.
“El ser humano cuenta con la persona tiene ideas, sabe cómo quiere plasmarlas, y esto es algo que la IA nunca va a poder reemplazar, porque no maneja la imaginación ni la creatividad”, indicó.
Saucedo también añadió que la inteligencia artificial puede ayudar a desarrollar y potenciar las ideas, siempre que sean utilizadas con responsabilidad y se le proporcione la información necesaria sobre el proyecto que se desee realizar.
El foro, organizado por la Arquidiócesis de Panamá, la Universidad Católica Santa María la Antigua (USMA) y la Fundación Nacional para el Desarrollo de las STEAM (FUNDESTEAM), reúne a representantes de la comunidad eclesial, académica, educativa y social para profundizar en los desafíos que plantea el desarrollo tecnológico y su impacto en la persona humana y en la sociedad.
El encuentro se desarrolla hasta este viernes en su modalidad presencial y virtual, forma parte de una agenda de reflexión inspirada en la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV.
Panamá, 23 de julio de 2026.






