Iglesia celebra el Domingo del Mar y fortalece su misión pastoral con la futura capilla en el puerto PSA Panamá

Iglesia celebra el Domingo del Mar y fortalece su misión pastoral con la futura capilla en el puerto PSA Panamá

Cada año el segundo domingo del mes de julio, Iglesia católica celebra el Domingo del Mar, para reconocer y acompañar espiritualmente a esos marineros, pescadores y trabajadores portuarios.  En él maco de esta fecha, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., predijo la Eucaristía este lunes 13 de julio, en el puerto PSA Panamá Internacional Terminal, junto a los responsables de Stella Maris Pastoral del Mar, en acción de gracias por quienes viven de la pesca y sirven con dedicación en los puertos.

Durante la Eucaristía, monseñor Ulloa sobre la necesidad de una capilla en las instalaciones del puerto PSA Panamá Internacional Terminal, iniciativa que calificó como un signo de esperanza y de profundo compromiso con el bienestar integral de los colaboradores. “La construcción de esta capilla nos llena de esperanza. Les felicito por este gran paso, que refleja a una empresa que reconoce que sus colaboradores no solo necesitan espacios para trabajar, sino también espacios para alimentar el espíritu”, expresó.

El arzobispo destacó que, aunque pueda parecer una obra sencilla, la capilla tendrá un profundo significado, al convertirse en un espacio de encuentro con Dios en medio del constante movimiento comercial de uno de los principales puertos del país. “Será una casa abierta para todos como hijos de un mismo Padre, donde cada persona podrá hacer una pausa en medio de las exigencias del trabajo diario, para orar, dar gracias, pedir fortaleza, encomendar a la familia o descansar unos minutos en la presencia del Señor”, afirmó.

Señaló que, los puertos unen y acercan a los continentes, mientras que una capilla une el cielo con la tierra. “Mientras los barcos transportan mercancía, Cristo sigue ofreciendo aquello que nadie puede dar: esperanza, paz y sentido para la vida. El verdadero desarrollo económico alcanza su plenitud cuando nunca se pierde de vista la dignidad de la persona”, subrayó.

Dirigiéndose a marinos, capitanes y oficiales de barcos, y tripulantes procedentes de diversas naciones, monseñor Ulloa, agradeció su silenciosa y valiosa misión. “Ustedes representan el rostro humano en una misión silenciosa y esencial para la vida en el mundo. Panamá nació mirando al mar; nuestra historia, nuestra economía y vocación están profundamente unidas al Canal de Panamá ha convertido a nuestro país en puente entre los pueblos”, manifestó.

Añadió que terminales portuarias como PSA Panamá Internacional Terminal, hace visible esa vocación de servicio que Panamá ofrece al mundo. No obstante, recordó que detrás de cada barco y cada contenedor existen rostros humanos, familias, sacrificios y esperanzas. “Muchos hombres y mujeres permanecen durante meses lejos de sus hogares para que otros puedan recibir alimentos, medicinas y todos aquello que hace posible la vida cotidiana”, indicó.

El prelado panameño también recordó que los trabajadores del mar son verdaderos peregrinos de esperanza, pues recorren puerto tras puerto llevando el fruto del trabajo humano que sostiene la vida de millones de personas. “La Iglesia los ve, los valora, reza por ustedes y quiere caminar a su lado para que nunca se sientan solos”, expresó Ulloa.

Reflexionando sobre el Evangelio del día, monseñor Ulloa señaló que la pregunta de los discípulos: «¿No te importa que perezcamos?», continúa resonando en el corazón de muchas personas que enfrentan las tormentas de la vida: la enfermedad, la incertidumbre, la soledad, el cansancio o la preocupación por la familia. «Ustedes, hombres y mujeres del mar, conocen muy bien esas tormentas interiores que acompañan las largas travesías lejos del hogar. Cristo no siempre calma inmediatamente la tempestad, pero permanece con nosotros y nos sostiene incluso cuando sentimos que todo parece derrumbarse», afirmó.

También agradeció la labor de los Misioneros Scalabrinianos y de Stella Maris – Pastoral del Mar, por hacer presente el rostro cercano y misericordioso de Cristo en los puertos panameños. «La misión de Stella Maris es invaluable. Cada visita a un barco, cada celebración de la Eucaristía, cada gesto de acogida, acompañamiento y ayuda concreta, incluso facilitar la comunicación de un marino con su familia, constituye una auténtica expresión del amor de Cristo», destacó el arzobispo Ulloa.

Oskar Kefi, misionero Scalabriniano originario de Indonesia, manifestó que la futura presencia permanente de la Pastoral del Mar en el puerto permitirá fortalecer el acompañamiento espiritual tanto de los colaboradores portuarios como de los marinos internacionales que llegan a Panamá. «Es un sueño de la Iglesia católica en Panamá hacer posible esta misión evangelizadora en cada uno de los puertos del país», expresó.

Una vez concluida la construcción de la capilla, Stella Maris ofrecerá atención pastoral dos veces por semana, brindando acompañamiento espiritual, celebración de la Eucaristía y cercanía humana a marinos y trabajadores portuarios. «No están solos. Aunque permanezcan durante largos meses lejos de sus familias, recuerden que la Iglesia católica en Panamá los recibe, los acompaña y los sirve», afirmó el padre Kefi.

«Seguimos colaborando con las autoridades portuarias y con las empresas para hacer posible esta misión. Sin embargo, nuestro compromiso no termina en los muelles; también queremos acompañar a las comunidades pesqueras, que igualmente necesitan la presencia y el servicio de Stella Maris Panamá», concluyó.

 

Panamá, 13 de julio de 2026.


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