Campaña Arquidiocesana reafirma su misión junto a los más vulnerables

Si alguien pregunta ¿qué hace la Iglesia Católica?, la respuesta quedó clara durante la asamblea de directores y coordinadores de la Campaña Arquidiocesana, realizada en el Salón McGrath del Arzobispado de Panamá, este 14 de mayo. Ella está en los lugares donde nadie quiere llegar, atendiendo a las personas que muchas veces nadie quiere atender, se afirmó.
La Iglesia, como buena madre, permanece especialmente al lado de quienes más la necesitan: personas en situación de calle, enfermos, migrantes, familias heridas, jóvenes atrapados en las adicciones y tantos otros que viven en silencio el dolor, la pobreza y el abandono.
Ese compromiso diario de acompañar, alimentar, escuchar y devolver esperanza es posible gracias al aporte solidario de miles de fieles a través de la Campaña Arquidiocesana, que permite sostener obras sociales, centros de atención y programas pastorales que transforman vidas.
Con este mensaje central, la jornada de reflexión y formación organizada por la Campaña Arquidiocesana, reafirmó que la misión de la Iglesia no puede limitarse a los templos, sino que debe hacerse presente allí donde el sufrimiento humano reclama cercanía, misericordia y solidaridad.
La Campaña Arquidiocesana “Iglesia eres Tú” reunió a 94 directores y coordinadores parroquiales de 55 parroquias, en una asamblea de formación y reflexión con el propósito de fortalecer la Fase de Solidaridad y renovar el compromiso de las comunidades con las obras sociales y pastorales de la Iglesia.
El encuentro inició con las palabras de monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., arzobispo de Panamá, quien animó a los presentes a seguir construyendo una Iglesia cercana a las necesidades del pueblo, recordando que la campaña no puede reducirse únicamente a una recaudación económica, sino que debe convertirse en una verdadera experiencia de comunión, solidaridad y compromiso cristiano.
El arzobispo Ulloa destacó que la Iglesia continúa presente allí donde muchos no llegan: acompañando a personas en situación de calle, familias vulnerables, enfermos, migrantes y jóvenes afectados por distintas realidades sociales. Asimismo, hizo un llamado a las parroquias a involucrar activamente a toda la comunidad pastoral en la misión de la campaña, fortaleciendo el sentido de corresponsabilidad y servicio.
Dos obras de misericordia fueron presentadas en la asamblea, la Casa Hoga El Buen Snamaritano y el Centro de Orientación Integral San Juan Pablo II, que fueron explicadas ampliamente.
Katjea Tuñón, psicóloga de la Casa Hogar El Buen Samaritano (CHEBS), detalló que esta obra de la Iglesia Católica inició el 15 de febrero de 2005, tras el llamado del Padre Domingo para apoyar una misión dirigida a personas que viven con VIH, brindándoles acompañamiento integral, atención médica y un hogar digno y solidario.
Tuñón destacó que actualmente la casa hogar desarrolla una atención integral que incluye tratamiento antirretroviral, asistencia médica y psicológica, alimentación, hospedaje, acompañamiento a citas médicas, talleres de crecimiento personal, manualidades, seminarios y procesos educativos, buscando no solo la recuperación física de los residentes, sino también su reinserción social y emocional.
Indicó además que CHEBS mantiene capacidad para albergar a 12 varones y seis mujeres, además de tres habitaciones de aislamiento, mientras que más de 150 personas externas reciben apoyo constante. Desde su creación, unas 478 personas han recibido acompañamiento, apoyo en la adherencia al tratamiento y procesos de reinserción.
La psicóloga indicó que el trabajo de la casa hogar se sostiene gracias a donaciones de empresas, personas individuales y organizaciones no gubernamentales, además del respaldo de la Arquidiócesis de Panamá, que cubre salarios del personal. También señaló que muchos profesionales colaboran de manera voluntaria en áreas psicológicas, médicas y psiquiátricas.
Katjea Tuñón subrayó que uno de los principios fundamentales de CHEBS es comprender las realidades humanas que enfrentan muchas de las personas atendidas, marcadas por el abandono, el maltrato, el abuso físico, verbal y sexual, la vida en la calle, la falta de escolaridad y la ausencia de apoyo familiar.
Asimismo, resaltó que la institución impulsa proyectos preventivos y educativos como “Joven Infórmate… Hazte Responsable”, que busca crear conciencia sobre el VIH en escuelas e instituciones educativas de la capital y las provincias, mediante talleres interactivos, charlas formativas y trabajo conjunto con docentes, padres de familia y líderes comunitarios.
CHEBS también desarrolla programas de recuperación y seguimiento para personas con VIH que enfrentan adicciones, abordando problemáticas asociadas a la exclusión social, la violencia, la discriminación y la falta de oportunidades, mediante terapias grupales, atención individual y redes de apoyo social.
Katjea Tuñón reiteró que la misión de la Casa Hogar El Buen Samaritano continúa enfocada en ofrecer un entorno seguro, digno y humano para quienes más lo necesitan, reafirmando el compromiso de la Iglesia con las personas vulnerables y excluidas
Posteriormente, el licenciado Ariel López, explicó que el Centro de Orientación Integral San Juan Pablo II, mantiene una amplia labor social dirigida a poblaciones en condición de vulnerabilidad, ofreciendo acompañamiento humano, alimentación, salud y orientación integral a cientos de personas en distintos puntos del país.
López destacó que uno de los pilares de este trabajo es el programa de alimentación, que durante el último año permitió servir más de 115 mil raciones de comida entre desayunos, almuerzos, cenas y meriendas, distribuidas en el Centro San Juan Pablo II, el albergue, Río Hato y diversos comedores preventivos ubicados en comunidades como Piriatí Emberá, Puerto Serviez y Wagandí.
Indicó además que el centro brinda atención integral a personas trans, a través de pruebas rápidas, alimentación, entrega de ropa y acompañamiento social. Asimismo, desarrolla programas dirigidos a trabajadoras sexuales, incluyendo asistencia alimentaria, citologías, pruebas rápidas, apoyo humanitario y capacitación en emprendimiento.
Ariel López señaló que otra de las áreas prioritarias es la atención a personas en situación de calle, quienes reciben alimentación, ropa, acceso a duchas, atención en salud y procesos de internamiento o atención ambulatoria, buscando ofrecer oportunidades de recuperación e integración social.
También explicó que el Centro San Juan Pablo II mantiene presencia pastoral y social en centros penitenciarios y de custodia de menores, donde realizan grupos de autoayuda, entrega de alimentos y artículos de aseo, acompañando tanto a privados de libertad como a mujeres privadas de libertad y adolescentes bajo custodia.
El trabajo social del centro se desarrolla además a través de diversas casas y espacios de atención ubicados en sectores como Calidonia, Santa Ana, Río Hato y San Carlos, desde donde impulsan campañas permanentes de asistencia y promoción humana.
Ariel López recordó que esta misión está inspirada en el pensamiento de San Juan Pablo II, bajo la convicción de que “los pobres no pueden esperar”, reafirmando así el compromiso de continuar acompañando a quienes viven en situaciones de exclusión, pobreza y vulnerabilidad.
Uno de los llamados más fuertes de la jornada fue la necesidad de que toda la parroquia se involucre en la Campaña Arquidiocesana. Los expositores coincidieron en que la misión de la Iglesia no puede recaer únicamente sobre pequeños grupos, sino que debe integrar al consejo pastoral, al consejo económico y a todos los fieles comprometidos con la vida parroquial.
La asamblea concluyó con una invitación a seguir fortaleciendo la solidaridad y el compromiso comunitario, recordando que detrás de cada obra social existen rostros concretos: personas que necesitan alimento, escucha, acompañamiento y, sobre todo, esperanza.
Panamá, 14 de mayo de 2026.
ARQUIDIÓCESIS DE PANAMÁ
La Arquidiócesis de Panamá creada el 9 de septiembre de 1513 es la Iglesia más antigua en tierra firme y madre de las Iglesias particulares existentes hasta ahora en la república de Panamá.




