Reclusos peregrinan con el Cristo Pobre la noche del Miércoles Santo

Reclusos peregrinan con el Cristo Pobre la noche del Miércoles Santo

La noche del Miércoles Santo, entre el silencio solemne, la luz de los cirios y el sonido de las matracas, —que en estos días sustituyen las campanas como signo propio del tiempo de la Pasión—, se realizó la tradicional procesión del Cristo Pobre, una manifestación de profunda fe y reflexión que congregó a nacionales y extranjeros en el Casco Antiguo. En esta ocasión, los reclusos del ‘Plan Libertad’ peregrinaron junto a la sagrada imagen como signo de transformación, fe y compromiso por una nueva vida.

Una vez finalizada la Santa Misa, presidida por fray Francisco Palomares, religioso mercedario y responsable de la Pastoral Penitenciaria de la Arquidiócesis, la Hermandad del Cristo Pobre, revestida con sus túnicas color negras y chocolate, salió en procesión desde la Iglesia Nuestra Señora la Merced.

En medio de la oración y la reflexión él anda avanzó cargada por aproximadamente 50 costaleros de la Hermandad del Cristo Pobre, acompañada por una multitud de fieles, con recogimiento, siguieron el recorrido por las empedradas calles en el Casco Antiguo.

Al paso del Cristo Pobre, niños del Centro de Formación Integral Nuestra Señora de la Merced, del barrio popular El Chorrillo, interpretaron el canto ‘Camino al Pretorio’, bajo la dirección de los profesores Oliver Marín, Anthony Morris, Ariel Ortega. Esta emotiva composición es autoría del Ministerio de Música Apóstoles de Luz, de la Diócesis de Santiago de Veraguas.

La procesión al llegar al cruce entre Calle tercera y la avenida central del Casco Antiguo, se realizó un relevo especial, 100 reclusos del ‘Plan Libertad’ cargaron la imagen del Cristo Pobre, como signo de que la resocialización también se construye desde la fe, la disciplina y el compromiso por una nueva vida. Este gesto representó a miles de hombres y mujeres que trabajan cada día por una segunda oportunidad. El momento fue acompañado por el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, OSA, frailes mercedarios y autoridades que impulsan la transformación real dentro del sistema penitenciario en el país.

Durante su homilía, fray Francisco Palomares, basándose en el Evangelio del Miércoles Santo, destacó que la imagen del Cristo Pobre, sentado y con mirada de compasión , ternura y misericordia, es una invitación para todos los creyentes a tener presente a tantas personas que viven en las periferias existenciales, así como a muchos hombres y mujeres que enfrentan situaciones de injusticias y dolor; “que tienen que sentarse en los banquillos de acusados muchas veces sin tener indicios ni pruebas”, recalcó.

Subrayó que, esta talla del Cristo Pobre recuerda el caminar sencillo y misericordioso de Jesús en esta vida terrena, cuya mirada se dirige a quienes continúan padeciendo en el mundo, asemejándose a la pobreza que Él eligió radicalmente para traer la salvación.

‘El Cristo Pobre’ es una de las tallas religiosas más antiguas y veneradas en el Casco Antiguo. Custodiada por la Orden Mercedaria desde él (siglo XVIII), cuenta con más de 350 años de tradición en Panamá.  Es la segunda más antigua de las imágenes que se encuentran en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced y tiene su origen en Perú. Popularmente, también es conocido como ‘Jesús de la Chancleta’, representación de Jesucristo coronado de espinas y sentado, evocando ese momento en que es presentado al pueblo por Poncio Pilato, minutos antes de su crucifixión.

Esta manifestación de fe viva recuerda que el amor verdadero no busca la gloria, sino servir; que la redención no vino por la espada, sino por la cruz. La procesión estuvo acompañada por las bellas melodías interpretadas por las bandas de música de los colegios Manuel María Tejada Roca, de Las Tablas y el Instituto Coronel Segundo Villarreal, de la Villa de Los Santos, que contribuyeron a resaltar el carácter solemne de esta significativa peregrinación.

Panamá, 1 de abril de 2026.

 

 


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