Seminario Mayor San José celebra con gozo a su santo patrono y fortalecen su misión y vocación al servicio

Seminario Mayor San José celebra con gozo a su santo patrono  y fortalecen su misión y vocación al servicio

El Seminario Mayor San José de Panamá, (SMSJ) celebró este 1 de mayo, con profundo gozo, la fiesta de su santo patrono y custodio San José Obrero, con la Santa Misa, una feria familiar y la Copa Fútbol Clerus 2026.  La Eucaristía fue presidida por monseñor Dagoberto Campos Salas, Nuncio de su Santidad en Panamá, junto al clero de la Arquidiócesis.

Durante su homilía, monseñor Campos Salas, destacó la figura de San José como “un gran hombre custodio de la Sagrada Familia de Nazaret, temeroso de Dios, un trabajador con abnegación, un maestro de la construcción y una persona de ejemplo y verdaderamente inspirador”, especialmente en un tiempo donde el trabajo corre el riesgo de reducirse a un simple medio de subsistencia o peor aún, como instrumento de acumulación egoísta por parte de unos poco.

En este sentido, el Nuncio Apostólico, subrayó que la Iglesia siempre ha defendido la dignidad del trabajo como respuesta del ser humano al mandato del Creador de cuidar su creación, recordando que, a través del trabajo, hombres y mujeres participamos de su obra divina. Citando las palabras del Santo Padre León XIV, expresó que el trabajo “es una forma de alabar a Dios, porque humaniza, edifica la ciudad terrena, se convierte en escuela de solidaridad, sostiene a las familias, transforma la realidad, abre nuevas posibilidades de desarrollo humano”.

Dirigiéndose a los seminaristas, monseñor Campos Salas, les recordó que San José no solo los protege con su poderosa intersección, sino que además les da ejemplo de cómo deben cumplir esa misión a la que Dios les ha llamado y que un día no muy lejano tendrán que cumplir. “Ustedes han sido llamados a realizar un trabajo extraordinario, de cuidar la semilla del verbo que Dios ya ha plantado en el mundo y de manera especial en las comunidades cristianas con el amor de un padre, con la pericia de un constructor, la constancia de un jardinero y la creatividad de un artesano”, afirmó.

Recordando las palabras del Santo Padre dirigidas recientemente a los seminaristas que ordenó el pasado domingo, les exhortó a reconocer que las comunidades a las que serán enviados son lugares donde Cristo Resucitado ya está presente.  “Ustedes ayuden a las comunidades a caminar en unidad a Jesús el Buen Pastor, para que sean jardines donde la vida nace y se comunica. Para esto se están preparando queridos seminaristas, para eso estudian y rezan, compartiendo la vida y el itinerario espiritual que los llevará a convertirse en obreros que Dios envía a su mies, a recoger la cosecha abundante de su reino”.

Al dirigirse a los formadores, los animó a buscar los métodos más eficaces para trasmitirles a los futuros sacerdotes las virtudes de San José, especialmente su humildad, constancia, su discreción y entrega generosa, su capacidad de escucha y fidelidad.

Los exhortó al clero a vivir su ministerio con autenticidad porque “no son administradores de una organización, no somos líderes de un movimiento, ni autores de la salvación, no somos intermediarios entre el cielo y la tierra. Somos sencillamente jardineros que estamos pendientes de que las buenas semillas sembradas por Dios en este mundo se desarrollen y de los frutos abundantes de la justicia y de la paz”.

En otro momento, monseñor Campos Salas, tras conocer su nombramiento como Nuncio Apostólico en Ecuador, manifestó su agradecimiento al cardenal José Luis Lacunza Maestrojuán, obispo emérito de la Diócesis de David, así como a monseñor Manuel Ochagavía Barahona, obispo de la Diócesis de Colón-Kuna, por la acogida, cercanía y fraternidad recibidas. De igual manera, expresó su gratitud a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Panamá que le acogieron con hospitalidad en parroquias y comunidades, donde —afirmó— encontró un pueblo alegre, dinámico y profundamente creyente. Recalcándoles, “no lo dejen de hacerlo con el nuevo nuncio, porque para nosotros es muy importante llevarles esa cercanía del Papa a los fieles”.

Al concluir, ánimo a los pastores a perseverar en su labor evangelizadora, recordando que cuando se sientan agotados, “agárrense del Santísimo que es ahí, donde está la verdadera fortaleza espiritual y esa gasolina que no existe en otros lugares”.

El P. Luis Núñez, rector del SMSJ, al hacerle entrega de un pergamino conmemorativo, agradeció a monseñor Campos Salas por su servicio en la Iglesia en Panamá, destacando su cercanía, su constante preocupación y su acompañamiento espiritual al seminario.  Igualmente, subrayó que su presencia ha sido signo de comunión con el Santo Padre y motivo de edificación para toda la comunidad eclesial. “Damos gracias a Dios por su entrega generosa y pedimos que el Señor continúe bendiciendo su ministerio y servicio en la Iglesia”.

 

Panamá, 1 de mayo de 2026.

 


 


 

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