Mons. John J. Kennedy llama a fortalecer una Iglesia que escuche, proteja y acompañe

Mons. John J. Kennedy llama a fortalecer una Iglesia que escuche, proteja y acompañe

En el marco del tercer día de Congreso Internacional sobre la Prevención de Abuso y el Cuidado Pastoral de la Comunidad Sorda, monseñor John Joseph Kennedy, secretario de la Sección Disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, y el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, reafirmaron el compromiso de la Iglesia con la protección de las personas más vulnerables y con la promoción de una auténtica cultura del cuidado.

Durante el encuentro, este viernes 10 de julio, ambos dialogaron sobre la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención, atención y justicia, promoviendo una acción pastoral que integre la verdad, la reparación y, sobre todo, el respeto a la dignidad de cada persona. Este espacio de comunión reafirma la misión de la Iglesia de consolidar ambientes seguros, donde prevalezcan la confianza, la esperanza y el acompañamiento pastoral.

La jornada comenzó con la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por monseñor John Joseph Kennedy, quien dirigió un mensaje especial a la comunidad sorda participante en el congreso. Concelebraron monseñor José Luis Cardenal Lacunza Mestrojuán, obispo emérito de la Diócesis de David y el secretario de la Nunciatura Apostólica en Panamá, el presbítero Linku Lenard Gomes, originario de Bangladés.

En su homilía destacó “su comunidad conoce la diferencia entre una comunicación genuina y una mera apariencia. Ustedes han luchado, una y otra vez, por el derecho a ser verdaderamente escuchados y comprendidos. Su experiencia de insistir en una presencia auténtica es exactamente la sabiduría que nuestra Iglesia necesita”.

Reconoció que para muchas de las personas presentes el tema del abuso representa un profundo dolor, vivido de manera personal o acompañado desde la cercanía con las víctimas. Inspirándose en el libro del profeta Oseas, explicó que el rocío simboliza la delicadeza y la bondad de Dios, imagen que expresa el modo en que el Señor guía el camino de renovación de la Iglesia. “Dios dice, ‘seré como el rocío’. Silencioso, delicado y vivificante. Ese es el tipo de presencia que Él nos pide llevar a este servicio y la que promete ofrecer a quienes trabajan por la protección de los más vulnerables. Sigan adelante con esperanza. Dios hace florecer los lirios de la tierra seca y camina con ustedes”, expresó.

Posteriormente, monseñor Kennedy presentó la conferencia magistral “Perspectiva global: cómo la Iglesia llegó a escuchar las voces de quienes han sido abusados”, en la que expuso el proceso de aprendizaje y transformación que ha impulsado la Iglesia para colocar a las víctimas en el centro de sus acciones de prevención, justicia y acompañamiento.

Luego se desarrolló la conferencia “Respuestas al desafío del abuso en la comunidad sorda y la Iglesia: intervenciones y soluciones prácticas”, a cargo del padre Daniel Portillo, director general de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores en Latinoamérica y de CEPROME, junto con Consuelo ‘Chelo’ Manero Soto, fundadora de la Iniciativa de Jóvenes Católicos Sordos de América (DCYIA).

Los expositores presentaron un recorrido por las principales etapas históricas de la crisis de los abusos en la Iglesia, abordando aspectos como los abusos sexuales, las negligencias institucionales, los abusos en casas de formación, los casos que afectan a la vida religiosa femenina, los abusos no sexuales, las fallas de gobernanza y la traición a la confianza de las víctimas.

Asimismo, destacaron que este congreso constituye un paso significativo para afrontar esta realidad desde una perspectiva eclesial e inclusiva, incorporando la voz y la experiencia de la comunidad sorda.

Los conferencistas señalaron la necesidad de promover una mayor sensibilización dentro de la comunidad sorda para favorecer la denuncia, el acompañamiento y la prevención, recordando que un alto porcentaje de los casos de abuso permanece sin ser denunciado.

Igualmente, resaltaron que la Iglesia ha desarrollado estructuras fundamentales para la recepción de denuncias y el acompañamiento integral de las víctimas, entre ellas el Centro de Escucha Terapéutico, Espiritual y Pastoral, además de procesos formativos sustentados en los pilares de la prevención y la creación de entornos seguros, cuya implementación debe adaptarse también a la realidad de las personas sordas.

Entre los principales desafíos identificados sobresalen el fortalecimiento de la prevención; el acompañamiento a las víctimas y a sus familias; la sensibilización de la jerarquía y de los agentes pastorales; la formación de intérpretes de lengua de señas con conocimientos en prevención de abusos; y el desarrollo de herramientas pastorales accesibles que permitan a las personas sordas conocer sus derechos, identificar situaciones de riesgo y acceder oportunamente a los canales de denuncia y apoyo.

Los ponentes lamentaron que en América Latina aún sean escasas las iniciativas dirigidas específicamente a la prevención de abusos en la comunidad sorda. En este contexto, destacaron la firma del convenio de colaboración realizada el 9 de julio entre la Iglesia y representantes de la comunidad sorda, como un paso concreto para fortalecer la formación, la sensibilización y el trabajo conjunto en esta materia.

Gerardo Guerrel, responsable de la Oficina de Escucha de la Pastoral de Cuidado y Prevención de la Arquidiócesis de Panamá, manifestó que este congreso representa grandes desafíos, pero también una valiosa oportunidad para fortalecer la atención pastoral a las personas con discapacidad que forman parte del Pueblo de Dios.

Explicó que la formación recibida permitirá iniciar procesos de adecuación pastoral que hagan posible una atención más cercana, accesible e inclusiva para la comunidad sorda.

“Este congreso marca un hito para prepararnos adecuadamente. No basta con contar únicamente con intérpretes de lengua de señas; también es necesario que ellos reciban formación específica en prevención de abusos y promoción de entornos seguros. Es fundamental que las personas sordas conozcan dónde denunciar, cómo solicitar ayuda y cuáles son los recursos de acompañamiento que la Iglesia pone a su disposición”, afirmó.

Durante toda la jornada se desarrollaron mesas de reflexión sinodal entre cada conferencia, orientadas a fortalecer la prevención, la protección y el acompañamiento pastoral de las personas sordas, reafirmando el compromiso de la Iglesia con una cultura del cuidado y la defensa de la dignidad humana.

Panamá, 10 de julio de 2026.

 


Descargar: Nota 10 de julio.. tercer día… Congreso de Sordos

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