La Arquidiócesis eleva su oración por la santidad de sus sacerdotes

Este viernes 26 de junio, celebró de manera sencilla pero profundamente significativa, una Eucaristía en acción de gracias por la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes en la Capilla del Arzobispado de Panamá. La Celebración fue presidida por el presbítero Santiago Benítez, vicario del clero de la Arquidiócesis, junto a los colaboradores de la Curia Metropolitana.
El P. Santiago Benítez, durante su homilía reflexionó sobre el mensaje del Papa León XIV con motivo de la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes, él invitando a los sacerdotes a renovar cada día su entrega al Señor citando las palabras del Santo Padre “queridos sacerdotes, renueven cada día su ‘aquí estoy’ ante el corazón traspasado de Cristo; entréguense totalmente a Señor para que puedan amar a su pueblo con el mismo amor como Él los ama. Recuerden con alegría esa célebre expresión del Santo Cura Arts, el sacerdocio es el amor del corazón de Jesús”.
Profundizando en este llamado del Sumo Pontífice, el vicario del clero recordó que la invitación del Señor “sean santos, porque yo, el Señor, soy santo”, que resuena con fuerza para todo el Pueblo de Dios y, de manera particular, para quienes han recibido el ministerio sacerdotal. Recalcando que la santidad no es una opción ni un ideal abstracto, sino una dimensión esencial de la identidad cristiana y sacerdotal, fruto de la participación en la vida de Cristo Resucitado.
Subrayó además que la santidad consiste en dejarse moldear por el Corazón Transfigurado de Cristo, acogiendo la invitación de Dios a participar de su propia vida. Benítez afirmó que esta llamada exige a los sacerdotes vivir una profunda comunión con el Señor mediante un camino sacramental y eucarístico que se realiza en la sencillez de la vida cotidiana.
El vicario del clero también la enseñanza del Papa León XIV sobre la sacramentalidad de la Iglesia, que tiene su fuente en la Eucaristía. En este sentido, señaló que el ministerio sacerdotal ocupa un lugar insustituible en la vida eclesial, pues “sin sacerdotes no hay Eucaristía”. Añadió que el Señor concede a los presbíteros la dignidad de colaborar con Él en el ministerio eucarístico, del cual nace y se fortalece toda comunidad cristiana.
Destacó que “el Corazón de Cristo es el corazón de los santos”, recordando que la respuesta a la vocación sacerdotal no depende únicamente del esfuerzo humano o de una búsqueda de la perfección, sino de la adhesión confiada al amor manifestado en el corazón traspasado de Jesús. Como enseña el apóstol San Juan, ese Corazón abierto revela un amor que se entrega plenamente y se convierte en fuente inagotable de misericordia y vida para toda la humanidad.
Al concluir la celebración, el responsable del cuerpo presbiteral de la Arquidiócesis expresó su gratitud a Dios por todos los fieles que, de manera silenciosa y constante, sostienen con su oración al Papa León XIV, al arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., y a todos los sacerdotes. Destacó que esta cercanía espiritual fortalece el ministerio presbiteral y constituye a la misión evangelizadora de la Iglesia.
Exhortó a las familias a perseverar en la oración, especialmente reunidas en torno a la mesa de sus hogares, y a participar unidas en la celebración de la Eucaristía, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret, como camino seguro para crecer en la fe y en la santidad.
Panamá, 26 de junio de 2026.



