A 55 años de su desaparición del P. Jesús Héctor Gallego, la Iglesia en Panamá recuerda el legado de fe, justicia

Este 9 de junio, la Arquidiócesis de Panamá conmemoró el 55º aniversario de la desaparición física del sacerdote Jesús Héctor Gallego Herrera, recordando su compromiso con los campesinos y su firme defensa de la dignidad humana. Su legado de fe, justicia y servicio continúa inspirando a quienes trabajan por una sociedad más fraterna, solidaria y comprometida con los más vulnerables.
La Eucaristía tuvo lugar en la Capilla del Arzobispado, presidida por el presbítero Efraín De León, vicario de pastoral de la Arquidiócesis, junto al personal de la Curia y miembros de la Pastoral Socia Cáritas Panamá.
Durante la homilía, el P. Efraín De León, destacó el testimonio evangélico del P. Héctor Gallego, señalando que su vida estuvo marcada por el deseo de “ser sal en la tierra y luz en el mundo”, conforme al mandato de Jesucristo. “El P. Gallego fue sal y luz, y lo asumió hasta dar la vida. Esto ocurre cuando una persona renuncia al protagonismo y hace que Cristo sea el centro de su historia. Héctor Gallego fue sal y luz al entregarse por amor en cada acción, defendiendo a los más pobres y necesitados, iluminándolos en medio de las oscuridades que les tocó enfrentar en aquella época”, expresó.
El vicario de pastoral recordó que, en medio de las difíciles circunstancias que rodearon su desaparición el 9 de junio de 1971, el sacerdote dio testimonio de su fe con la entrega total de su vida por el pueblo de Santa Fe, siguiendo el ejemplo de Jesucristo.
“La muerte del P. Héctor no fue en vano. Renunció totalmente a su vida en defensa de la fe, de gente campesina que sufría explotación e injusticias. Para ello se requiere de valentía, fortaleza y una profunda confianza en Dios”, afirmó.
Al reflexionar sobre el Evangelio del día, el presbítero De León señaló que la fe implica una respuesta generosa y sin reservas a Dios, fuente de sentido, esperanza y alegría. Añadió que el P. Héctor se comprometió profundamente a esta realidad, al punto de sacrificar su vida por amor a un pueblo humilde, sencillo y trabajador.
“El P. Héctor pasó por este mundo dejando huellas que el tiempo no ha podido borrar. En cada encuentro con los campesinos de Santa Fe permanece vivo el recuerdo de su cercanía, su servicio y su amor por los más humildes”, manifestó el vicario de pastoral.
También exhortó a los creyentes y a la sociedad a no temer las dificultades y pruebas de la vida, recordando que estas fortalecen la vida y fe, además permiten dar un testimonio auténtico.
El diácono permanente Sergio González, coordinador de Pastoral Social Cáritas Arquidiocesana, destacó que el legado del P. Héctor Gallego sigue siendo una referencia para la Iglesia y la sociedad panameña. “El testimonio de vida de Gallego continúa siendo una luz para nuestros pueblos. Fue un pastor cercano a los pobres, los vulnerables y a quienes más necesitan ser acompañados. Su vida se encarnó en ser sal y luz para el mundo”.
El ejemplo de este sacerdote sigue animando a las nuevas generaciones a comprometerse con la justicia, la solidaridad y el servicio dando testimonio de la fe a través de obras concretas a favor de los más necesitados, señaló el diácono González.
La Pastoral Social Cáritas Arquidiocesana realizará la Semana de Pastoral 2026, bajo el lema “Siguiendo el legado del P. Héctor Gallego”, del 9 al 12 de junio, en el salón McGrath del Arzobispado.
El miércoles 10 de junio el personal de la Pastoral Social Cáritas Arquidiocesana, hará la entrega de donaciones al Instituto Oncológico Nacional (ION), a las 10:00 de la mañana.
El conversatorio dictado por el P. Bernardo Van Quathem y el P. Domingo Escobar, con el titulado “Héctor Gallego: una vida de coherencia y perseverancia con el Evangelio”, jueves 11 de junio. Además, el viernes 12 de junio, de la Feria de Emprendimiento y Salud, donde habrá toma de presión arterial, medición de glucosa y orientación nutricional.
La memoria del P. Héctor Gallego permanece viva en la Iglesia panameña como signo de entrega, valentía evangélica y amor preferencial por los pobres, inspirando a continuar construyendo una sociedad más humana, justa y fraterna.
Panamá, 9 de junio de 2026.





