Niñez y juventud del Chorrillo iluminan de fe y esperanza fiesta de la Virgen de Fátima

Niñez y juventud del Chorrillo iluminan de fe y esperanza fiesta de la Virgen de Fátima

Entre cantos, oraciones y profunda devoción mariana, niños y jóvenes del histórico y popular barrio de El Chorrillo participaron con gran fervor en la Eucaristía en honor a su patrona, Nuestra Señora de Fátima, reflejando que la fe y la esperanza permanecen vivas en medio de las realidades y desafíos de esta comunidad, este 13 de mayo de 2026.

La celebración fue presidida por el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., y concelebrada por los religiosos mercedarios, este 13 de mayo, fecha en que la Iglesia universal conmemora los 109 años de las apariciones de la Virgen de Fátima. Este barrio popular también celebra los 71 años de la llegada de esta advocación mariana a El Chorrillo y el 46 aniversario de la presencia de la Orden Mercedaria en este sector capitalino.

Desde la sencillez y la alegría, los niños y jóvenes de este barrio se convirtieron en un verdadero signo de esperanza para la Iglesia y la sociedad panameña, congregados en el templo parroquial. A través del canto y la oración, elevaron sus plegarias junto al arzobispo Ulloa, encomendando a sus familias, sus comunidades y el futuro del país a la protección maternal de María.

Durante la celebración, monseñor Ulloa destacó la importancia de invertir en la niñez y la juventud como camino de transformación para Panamá, al decir: “Ojalá la sociedad, nuestros gobiernos y también la Iglesia comprendan que el futuro de un país inicia con la inversión humana, espiritual y social que hagamos en estos niños y jóvenes, quienes están llamados a transformar esta nación y el mundo”, expresó.

En su homilía, el arzobispo Ulloa invitó a los fieles a reflexionar sobre el significado de las apariciones marianas y sobre el modo en que Dios actúa en la historia, planteando tres interrogantes: ¿por qué la Virgen se aparece?, ¿por qué continúa visitando a sus hijos en distintos momentos?, y ¿por qué elige siempre a los pequeños, humildes y sencillos?

Al respecto, subrayó que “Dios no suele escoger a los poderosos para manifestar su amor, sino a los sencillos y humildes, para recordar al mundo que la salvación no nace del poder humano, sino de su gracia divina”.

Monseñor Ulloa afirmó además que el mensaje de Fátima sigue teniendo una profunda actualidad para Panamá, especialmente para comunidades marcadas por la violencia, las tensiones sociales y las dificultades familiares, como ocurre en muchos barrios populares del país.

“Con frecuencia estos sectores son estigmatizados y vistos únicamente desde sus heridas o problemas; sin embargo, Dios mira el corazón de su pueblo, las lágrimas silenciosas de las madres y abuelas, el sacrificio de quienes luchan honestamente cada día y la fe sencilla de quienes todavía levantan entre sus manos el Santo Rosario, aun en medio de las dificultades”, señaló.

El arzobispo Ulloa también recordó que el verdadero milagro ocurre cuando los corazones son transformados por Dios. “El gran milagro en Cova da Iria no fue solamente la danza del sol, sino la conversión del corazón humano, especialmente cuando una familia se reconcilia, alguien abandona la violencia, deja las drogas, supera el resentimiento y vuelve a creer en Dios”, afirmó.

Dirigiéndose especialmente a los niños y jóvenes de la Escuela Nuestra Señora de Fátima, monseñor Ulloa les recordó que la Virgen confió su mensaje a tres pastorcitos —Jacinta, Francisco y Lucía— porque en ellos habitaba un corazón puro capaz de confiar plenamente en Dios.

“Hoy necesitamos recuperar esa sencillez espiritual de los niños, porque muchas veces este mundo moderno nos ha llenado de información, pero nos ha vaciado de esperanza”, dijo.

Asimismo, alentó a la comunidad a perseverar en la oración a través del Santo Rosario, recordando que “quien reza nunca está solo”.

Destacó también que María continúa siendo refugio y consuelo para las familias, especialmente para las madres angustiadas, los jóvenes confundidos y quienes sienten temor ante el futuro.

“En El Chorrillo no solamente existen problemas; aquí también hay fe, solidaridad, familias que luchan y un pueblo que todavía cree en Dios. La Virgen quiere volver a levantar la esperanza de este barrio”, expresó el arzobispo.


Un barrio con fe inquebrantable

El niño Elías Núñez, estudiante de sexto grado de la Escuela Nuestra Señora de Fátima, manifestó que durante la Eucaristía oró a la Virgen “por todos los niños que desean asistir a una escuela y no pueden hacerlo por falta de recursos económicos; por la paz en El Chorrillo; por las familias que sufren; por quienes no tienen alimento ni un hogar; y especialmente por la salud, unidad y protección de mi familia”.

Los esposos Paula y Cristiano Rodríguez, miembros de esta comunidad parroquial, expresaron sentirse profundamente agradecidos con la Virgen de Fátima, asegurando que su intercesión les ha ayudado a superar diversas dificultades familiares, especialmente relacionadas con la salud.

De igual manera, la señora Ilda Camacho, de la parroquia María Auxiliadora en Pueblo Nuevo, exhortó a los fieles a rezar diariamente, o al menos una vez por semana, el Rosario, especialmente por los niños y por la paz de los pueblos.

“Fátima siempre ha intercedido por mi familia. Especialmente le he pedido por mis hijos y nietos, para que el Señor los guíe, los proteja y sean ejemplo en medio de la sociedad”, expresó.

 

Panamá, 13 de mayo de 2026.


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