Cristo de la Buena Muerte, el Martes Santo dedicada a estamentos de seguridad del país

Cristo de la Buena Muerte, el Martes Santo dedicada a estamentos de seguridad del país

Este Martes Santo, 31 de marzo, se llevó a cabo la Eucaristía y la tradicional procesión de la Hermandad del Cristo de la Buena Muerte, dedicada los estamentos de seguridad del país, especialmente a los hombres y mujeres que han fallecido en él cumpliendo de su deber al servicio de la Nación. La Santa Misa fue presidida por el arzobispo de Panamá José Domingo Ulloa Mendieta, OSA, en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced y concelebrada por los capellanes el P. Rolando Chacón y el P. Edgar Flores.

Él anda del Cristo de la Buena Muerte, partió desde la Iglesia de la Merced, llevada en hombros y a paso solemne por los miembros de los distintos estamentos de seguridad del país, quienes, con profundo respeto, devoción y fe recorrieron las históricas calles del Casco Antiguo hasta llegar a la Catedral Basílica Santa María la Antigua.

A lo largo del recorrido, los uniformados fortalecieron su fe y su espíritu de hermandad. En cada paso se reflejaba el compromiso y la entrega de quienes, más allá de la tradición, viven su servicio con vocación, devoción y memoria agradecida por aquellos que ofrecieron su vida en el cumplimiento del deber.

Miembros de la Policía Nacional, (PNP); el Servicio Nacional Aeronaval(SENAN); el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT); el Servicio Nacional de Migración (SNM) y el Sistema Único de Manejo de Emergencias (SUME 911), acompañados de sus familias peregrinaron entre oraciones por las angostas calles del Casco reafirmando su compromiso con la fe y el servicio a la comunidad. Al llegar a la Plaza Catedral, todos los miembros de los estamentos de seguridad entonaron al unísono su canto, mientras ingresaban solemnemente la imagen del Cristo de la Buena Muerte a la Catedral Basílica Santa María la Antigua.

Durante su homilía, monseñor José Ulloa Mendieta, dirigió un mensaje a los miembros de la Fuerza Pública, recordando que el Evangelio del Martes Santo muestra cómo incluso los amigos más cercanos a Jesús experimentaron fragilidad ante la Pasión, Judas lo traiciona y Pedro le niega. “Esto  nos enseña que la grandeza no está en no caer, sino en saber mantener el corazón orientado hacia el bien”.

Les expresó, “ustedes, como servidores públicos, enfrentan cansancio, incomprensión, riesgos e incluso críticas injustas, pero su misión los llama a algo más alto, como a saber actuar con integridad, justicia y profundo respeto por la dignidad humana. Cuando ustedes sirven bien, no solo cumplen una función, se convierten en signo de esperanza para este país”.

El arzobispo destacó también que el trabajo que realizan los estamentos de seguridad es una verdadera vocación de servicio, porque “cuando un policía patrulla nuestras calles, está defendiendo la tranquilidad de las familias; cuando un miembro del Aeronaval vigila nuestros mares, protege nuestra soberanía y evita grandes males; cuando el SENAFRONT custodia nuestras fronteras, resguarda la dignidad de la nación; cuando Migración regula el tránsito humano, contribuye al orden y a la justicia; y cuando el SPI protege nuestras instituciones, sostiene la estabilidad del país. Cada uno de ustedes, es custodio de la vida, la paz y del bien común”.

Al referirse a los familiares de los caídos en él cumpliendo de su labor, monseñor Ulloa subrayó que, “la Iglesia y Panamá caminan con ustedes, y Dios los sostiene porque conoce el sufrimiento humano. El amor de sus seres queridos no se pierde; su entrega permanece y sigue dando fruto”.

También expresó su cercanía con las familias, reconociendo que detrás de cada uniforme existe un hogar que espera y ora, “ustedes han servido también a la patria desde el amor silencioso y la entrega cotidiana. Les decimos con esperanza que no están solos”.

Recordando a los hermanos caídos, el arzobispo afirmó “nuestros hermanos no son signo de derrota, sino de un amor llevado hasta el extremo”. Encomendó a la misericordia de Dios al Capitán Post Mortem José Isaza, de la Policía Nacional; la señora Digna Rodríguez de Brooks, del Servicio de Protección Institucional; el Comisionado Post Mortem Jorge A. Martínez Díaz, del Servicio Nacional Aeronaval; el teniente Post Mortem Alciviades Sanapi Chiquidama, del Servicio Nacional de Fronteras; y el Supervisor III Post Mortem Omar Hernández, del Servicio Nacional de Migración.

“Que el Señor fortalezca a sus familias, bendiga y proteja a todos los miembros de nuestra Fuerza Pública, quienes representan a tantos hombres y mujeres que día a día, cumplen su misión con entrega silenciosa y generosa”, concluyó el arzobispo Ulloa.

La Eucaristía y procesión contó con la presencia del Ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, el viceministro Luis Felipe Icaza; junto al director del SENAFRONT, Larry Solís, así como los directores y representantes de los distintos estamentos de seguridad del país.

Panamá, 31 de marzo de 2026.

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