Agentes de pastoral de la Zona Sta. María la Antigua renuevan su compromiso misionero

Cerca de 200 agentes de pastoral y servidores de la Iglesia pertenecientes a la Zona Santa María la Antigua, participaron en su Asamblea de Pastoral, celebrada en un espíritu de comunión, reflexión y lleno de esperanza, con el objetivo de discernir, escucharse y renovar su compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia. El encuentro tuvo lugar, el sábado 17 de enero, en el salón McGrath del Arzobispado de Panamá.
Durante la jornada, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, destacó que la Asamblea representa una valiosa oportunidad para escucharnos, para aprender unos de otros y para preguntarnos con sinceridad: ¿qué nos está pidiendo hoy el Señor?, ¿cómo podemos servir mejor?, ¿cómo podemos ser una Iglesia más cercana, más fraterna y más misionera?
Igualmente, recordó que, “la Iglesia no es un edificio ni una oficina. La Iglesia somos nosotros. Y por eso, cada uno es importante. Nadie sobra, nadie está de más, nadie es reemplazable. Cada persona, con su fe, su historia, su servicio y su compromiso, es necesaria para que la misión continúe”.
Monseñor Ulloa animó a los agentes de pastoral a fortalecer la vida pastoral desde lo cotidiano, recordándoles que la parroquia es nuestra casa, el lugar donde celebramos la fe, donde crecemos como comunidad y donde aprendemos a vivir como hermanos. Subrayó también que los sectores son el rostro más cercano de la Iglesia, porque es allí donde está la familia, el vecino, el enfermo, el joven, el adulto mayor; allí donde el Evangelio se hace vida cotidiana.
Al referirse a las estructuras pastorales, señaló que cuando hablamos de zona pastoral, de vicaría, de parroquia y de sectores, no hablamos de papeles o estructuras frías. Hablamos de comunidades vivas, Enfatizó que “si uno de estos espacios falla, la Iglesia se debilita; pero cuando todos trabajamos unidos, con el mismo espíritu y el mismo amor, la Iglesia se fortalece y la misión da frutos”.
Finalmente, el arzobispo expresó su gratitud a los agentes de pastoral, recordándoles que la Iglesia necesita de ellos y que son parte viva de ella. Agradeció su entrega y su fidelidad, incluso en medio del cansancio y las dificultades, asegurándoles que su servicio no es invisible para Dios.
Panamá, 19 de enero de 2026.




