Miles de fieles acompañan la Pasión de Cristo

Miles de fieles se congregaron este Viernes Santo, 3 de abril de 2026, en la Catedral Basílica Santa María la Antigua para acompañar a Jesucristo en su Pasión y Muerte, en una jornada marcada por la oración, el recogimiento y la reflexión.
En esta fecha central de la fe cristiana, en la que no hay Eucaristía, el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., presidió la celebración de la Pasión del Señor, que incluyó la adoración de la Santa Cruz y la meditación del Sermón de las Siete Palabras.
Durante la proclamación de la Pasión, el arzobispo Ulloa destacó que la Iglesia se detiene en un silencio profundo y cargado de significado. “No celebramos la Eucaristía, para contemplar la plenitud del amor que se entregó hasta el extremo: Jesucristo Crucificado”, expresó.
Subrayó que la Cruz no representa únicamente sufrimiento, sino el amor llevado hasta el extremo. En ese sentido, señaló que los fieles no están llamados solo a contemplar el dolor, sino a descubrir el amor de Cristo presente en cada sufrimiento humano; un amor que se entrega por cada persona y que nunca se rinde.
En su reflexión, monseñor Ulloa señaló que “muchas veces las llevamos solos, las escondemos o aprendemos a sobrevivir con ellas. Pero frente a la Cruz de Cristo todo cambia, porque Él ya ha entrado en esas realidades”.
Asimismo, enfatizó que “En la Cruz, tu historia no termina, se transforma; donde tú ves fracaso, Dios ve posibilidad; donde tú ves culpa, Él ve redención”, señaló.
El arzobispo Ulloa también hizo referencia a las realidades que hoy se convierten en cruces cotidianas: la fragilidad de los matrimonios, la división familiar, las decisiones difíciles y el dolor de quienes, por distintas circunstancias, no pueden acercarse a la Eucaristía. “El Señor, desde la Cruz, se acerca a tu herida sin juzgarte, a tu historia sin condenarte y a tu dolor con amor”, afirmó.
En el contexto del Año Jubilar que vive la Iglesia arquidiocesana, monseñor Ulloa recordó que este Viernes Santo se concedió la Bendición Papal con Indulgencia Plenaria a los fieles que participan en la celebración, ya sea de manera presencial, a través de los medios de comunicación o en las procesiones, cumpliendo las condiciones establecidas por la Iglesia como son la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Santo Padre.
Antes de concluir, monseñor Ulloa invitó a los fieles a participar en la Colecta por Tierra Santa, como un gesto concreto de solidaridad con los cristianos que viven en los lugares donde Jesús nació, murió y Resucitó. “Esa tierra hoy más que nunca necesita de nuestra oración y nuestra generosidad”, expresó.
Al finalizar la celebración, monseñor Ulloa besó y contempló la Cruz, gesto que siguieron por varias horas hicieron los fieles.
En horas de la noche, desde la iglesia Nuestra Señora de la Merced, partió la procesión de la Virgen de la Piedad, imagen que refleja el dolor de María con su Hijo en brazos al pie de la Cruz; luego él anda con la imagen del Cristo Yacente, acompañada por la banda de música de la Policía Nacional de Panamá.
Al llegar a la Plaza Catedral, la procesión el canto del Miserere fue interpretado por el Coro de Cámara de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced.
La procesión contó además con el acompañamiento de la banda de música del Colegio Abel Bravo de Colón.
Panamá, 3 de abril de 2026.





