MENSAJE: “El dolor de no poder decir adiós”

MENSAJE: "El dolor de no poder decir adiós"

El dolor y la enfermedad, son dos realidades que todo ser humano experimenta en algún momento de su vida. Sin embargo, a la luz de la muerte y Resurrección del Señor, estas dos realidades cobran sentido. Cristo venció la muerte y nos ganó la VIDA ETERNA, esto es lo que creemos y es en lo que confiamos los cristianos.
La Iglesia, como Madre, en estos momentos sigue velando porque sus hijos e hijas que sufren quebrantos de salud para que reciban el acompañamiento pastoral que necesitan, tanto en el ámbito espiritual como en el humano, porque es entonces cuando más anhelan sentir el apoyo de sus hermanos y hermanas.

Esta misión cobra mayor más sentido ante la crisis sanitaria que vive la humanidad. Hoy más que nunca estamos llamados a ser los Buenos Samaritanos de la actualidad, irradiando a la persona de Jesucristo y brindando ese valioso acompañamiento pastoral que necesita la persona tanto enferma, como los que han perdido a sus seres queridos.

En este momento nos enfrentamos a una realidad muy dolorosa, por el COVID-19, las medidas de contención del contagio, no permite el acompañamiento de los familiares de los enfermos, y los que han llegado a fallecer por esta causa, son cremados sin que los familiares puedan darle el último adiós.

ecesarias para contener posibles contagios e incluso por la protección de los mismos familiares del difunto.

Sin embargo, esto no atenúa el dolor de no poder estar con la persona fallecida en los últimos momentos de su vida y sin la posibilidad de decirle adiós. Solo quedan sus restos en una cajita hasta que podamos celebrarle sus honras fúnebres según nuestra tradición, cuando se haya controlado el CONVID-19.

En la Arquidiócesis Panamá queremos ofrecerles a los deudos la posibilidad de colocar las cenizas de su difunto en diversos lugares, mientras dure esta pandemia y se pueda hacer el funeral.

Oportunamente estaremos anunciando el lugar y horario de atención.

Aclaramos que los funerales se estarán celebrando, según lo prescrito por los Ministros de Salud y Seguridad, con un máximo de cinco personas.

No obstante, la Iglesia presenta esta otra medida a la feligresía para quienes desean tener un lugar digno mientras pasa la pandemia, y así hacer menos doloroso el duelo, y luego -pasada esta emergencia- dar cristiana sepultura con mayor afluencia de deudos.

Mientras tanto, pueden colocar sus intenciones por el fiel difunto, en Radio Hogar, FETV o en las misas de las parroquias que se transmiten por internet.

Queridos hermanos y hermanas que viven esta dolorosa situación de duelo, los cristianos continuamos la misión de Jesús siendo sus manos, sus pies, su boca y su corazón, irradiando su presencia y reflejando su rostro ante las personas a quienes servimos.

Queridos presbíteros al atender con toda solicitud a los enfermos y agonizantes, visitándolos y confortándolos en el Señor, en estos tiempos de coronavirus, estamos realizando una de las más grandes obras de misericordia, dar consuelo al que sufre y enterrar a los muertos. Dios les pague y recompense. Gracias por este servicio permanente.

†  JOSÉ DOMINGO ULLOA MENDIETA, O.S.A.
ARZOBISPO METROPOLITANO DE PANAMÁ

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Su Excelencia Reverendísima Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A. Nacido en Chitré, Panamá, el 24 de diciembre de 1956.Es el tercero de tres hermanos del matrimonio de Dagoberto Ulloa y Clodomira Mendieta. Fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1983 por el entonces Obispo de Chitré, Mons. José María Carrizo Villarreal, en la Catedral San Juan Bautista de Chitré.

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