HOMILIA EN EL DIA DEL PERIODISTA PANAMEÑO

HOMILIA EN EL DIA DEL PERIODISTA PANAMEÑO

Iglesia de Santa Ana, viernes 13 de noviembre de 2020.

Saludamos al Secretario general del Sindicato de Periodistas, Filemón Medina y a todos los miembros de este sindicato.
Al Presidente Encargado del Colegio Nacional de Periodistas de Panamá, José Iván Ramos, así como a los asociados a este colegio.

A los representantes de los medios de comunicación social.

Para celebrar el Día del Periodismo en nuestro país, es necesario hacer memoria agradecida por todos aquellos profesionales que nos han antecedido y contribuido al fortalecimiento de esta profesión tan importante en el país, especialmente en los tiempos de crisis donde se ven más comprometidos en buscar apasionadamente la Verdad.
Es imperativo recordar a Gaspar Octavio Hernández, precisamente un hijo del arrabal santanero, que se constituyó en un referente indiscutible del ejercicio del periodismo.

Gaspar Octavo Hernández falleció con la pluma en la mano, ejerciendo con altruismo, responsabilidad y dedicación la labor periodística. Combativo y rebelde sin ataduras, ni concesiones al poder establecido de su época, se ganó muchos enemigos y adversarios; enarbolando las banderas de la ética y la dignidad de la profesión y por el respeto a los derechos y a la verdadera libertad de expresión: Un joven periodista que abordó con valentía y nobleza en periódicos y revistas, incluso en sus narrativa, los temas sobre la prostitución, la drogadicción, la pobreza, la paternidad irresponsable, la actitud carnavalesca que hace culto de la grandeza ficticia y, sobre todo, a la impunidad e inmunidad de quien él denominó como «Don Dinero» y a las conductas de oportunismo y corrupción que en algunos círculos de la sociedad panameña, que ya se visualizaban en las primeras décadas del Panamá nuestro. Fue un pensador y defensor de los valores, las tradiciones y cultura de su país, y muy orgulloso de sus raíces negras. Así nos lo describe el doctor Alfredo Figueroa Navarro en su en su libro Vida y obra de Gaspar Octavio Hernández.

Por esta razón, elegir el día de la muerte de Gaspar Octavio Hernández, no debe ser un acto protocolar en el que se lleva flores a su monumento o a su tumba. Debemos profundizar en lo que significó en su época hacerse periodista autodidacta; sostenerse inquebrantable en sus valores, a pesar de todas las presiones; del racismo y la discriminación que experimentó por ser negro. Nada de los obstáculos en el ejercicio del periodismo pudieron opacar su brillante misión de ser un constructor de caminos de paz; ni su determinante compromiso con su país, con su enorme respeto y amor a la Patria.
Los invito a cada uno de nosotros recorrer en nuestras memorias el recuerdo de esos hombres y mujeres, como Gaspar Octavio Hernández, que quizá no conocimos pero que nos marcaron a través de sus escritos, sus narraciones radiales o televisiva, que aportaron para ennoblecer el ejercicio del periodismo panameño.

El periodismo en una crisis sanitaria

La pandemia, al igual que en el resto de la humanidad, ha impactando a quienes han estado en la primeria línea de servicio. Nadie puede dudar que entre estos servidores están los periodistas, que han mantenido vivo su compromiso para informar, orientar y dar con sus notas de color paz y esperanza.
Somos conscientes que también ustedes han sido afectados por la pandemia, por un lado frente a las adaptaciones intempestivas para realizar las coberturas y por otra parte, por el agotamiento ante las jornadas extendidas de trabajo. Y qué decir del significativo incremento de nuestros comunicadores que han quedado cesantes.
Un estudio sobre los efectos de la pandemia en la industria de las noticias, realizado por el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) en asociación con el Centro Tow para el Periodismo Digital de la Universidad de Columbia de Estados Unidos, publicado el 13 de octubre de 2020, realizado a 1406 periodistas de 125 países “demuestra que los periodistas están trabajando en un entorno financiero, físico y psicológico severamente presionado durante la pandemia».

El estudio indica que los periodistas tienen como principal desafío el costo psicológico, donde más del 80% de los entrevistados anotaron al menos un efecto psicológico negativo, incluyendo ansiedad, agotamiento, dificultad para dormir y sensación de impotencia.

El informe también revela que más de 70% dijeron que sus empleadores no les ofrecieron horarios flexibles, tiempo libre, apoyo, o que no les consultaron por su bienestar. Quizás lo más impactante es que al 45% ni siquiera se les facilitó una mascarilla cuando realizaban coberturas. Debemos revisar si entre los periodistas encuestados de los 125 países, estaban incluidos los de Panamá. Pero lo cierto es que estas constantes presentadas deber ser un llamado de atención, de lo afectado que están los periodistas en esta crisis sanitaria.

La Iglesia Católica invita a la sociedad panameña a redescubrir en cada profesional de la comunicación a una persona, porque no pocas veces los olvidamos. Son nuestros hermanos y hermanas, que al igual que el resto de los seres humanos tienen miedo a contagiarse, de afectar a su familia y quedar sin empleo.

Queridos periodistas: Ustedes no son máquinas de la información, son ciudadanos que se formaron en una profesión de gran valía para dar a la sociedad en sus informaciones credibilidad y confianza, sin presiones económicas, políticas ni religiosas. En medio de su profesión deben ejercer en libertad el periodismo.

Llamados a ser creativos e innovadores

Cada crisis para sacar algo bueno debemos asumirla con valentía y coraje para que podamos reinventarnos y ser innovadores. El ejercicio del periodismo no es una excepción. Lo digital ha cobrado mayor injerencia para comunicar a la sociedad, pero esto genera el desafío de saber con mayor responsabilidad el confirmar la información, no instrumentalizar la información para destruir a nuestros “contrarios” o a quienes no comparten nuestras “posiciones”. Garantizar la credibilidad y la relevancia de lo que vamos a informar deben ser parámetros para decidir divulgarla.

Un virus sumamente letal para la sociedad es la desinformación generalizada. Esta “desinfodemia” se ha propagado especialmente a través de las redes sociales. Tenemos que hacer un profundo discernimiento para evitar propagar noticias que generalmente pretenden destruir reputaciones.

Debemos apuntar y fortalecer el periodismo constructivo, que aporta soluciones, que evita confrontaciones innecesarias, que haga pensar a los ciudadanos; que le aporte elementos de juicio; que los exhorten a ser agentes de cambio; un periodismos que conecte con la audiencia, para descubrir qué necesitan y qué quieren; que no se le imponga una agenda ajena a sus necesidades y sus preocupaciones fundamentales.

Tenemos que esforzarnos en construir un verdadero diálogo nacional. Ahora más que nunca para construir el Panamá que soñamos todos, necesitamos ciudadanos bien informados, críticos y responsables. Son momentos históricos, de incertidumbres y desconfianzas, que nos mantienen inmóviles ante las propuestas de cambios. Esta situación reclama un diálogo permanente entre los distintos actores de la sociedad. Para lograr esto el periodismo desempeña un papel decisivo. Es la oportunidad para mostrar con mayor vehemencia que el periodismo es capaz de contribuir a la formación de un pueblo crítico y bien informado; de aumentar la cohesión social más que confrontar y agitar las aguas.

Cada uno de nosotros desde nuestra responsabilidad individual y colectiva tenemos una misión que cumplir por el futuro de esta hermosa Patria.

Rezamos por quienes ya no están

De manera especial queremos elevar nuestra oración, como singo de la memoria agradecida por todos los periodistas que han fallecido este año, ya sea por el covid-19 o por otra afectación en su salud. Son nuestros próceres de la Patria, que con su trabajo aportaron a la construcción de un mejor país.

Ellos son nuestros hermanos y hermanas periodistas, comentaristas, camarógrafos, locutores y comunicadores que laboraron en medios e instituciones gubernamentales y privadas: Ángel Santiago Pimentel; Euclides Manuel Corro, Efigenio Tapia; Angélica Torres; Armando Contreras; Ramón Santamaría; Kendal Royo, Esteban Quintana; Ricardo Achurra; Roger Higuero Carrillo; Rodnny Eduardo Rodríguez; Manuel Horacio De León “El Funket”; Vicente Antonio Caballero; Óscar Sánchez; José Cortez Ovalle; Omar Ortiz; Pablo “Guayo” Montoto; Salvador Camargo; Luis G. Domínguez; José Luis Salazar y todos aquellos que tenemos en nuestra mente y corazón, que no hemos podido despedir como tradicionalmente solemos hacer.
Queremos seguir acompañando con la oración a estos hermanos y hermanas difuntos en el camino a la casa del Padre del cielo. En Jesucristo, Señor Nuestro, ponemos nuestra esperanza, y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él; sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más. Concédele, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua. Amén.

Nuestra voz de aliento

Para ustedes queridos y queridas periodistas, queremos expresarle nuestra voz de aliento. Sepan que no están solos en esta batalla contra el virus de la desinformación que desdibuja el ejercicio del periodismo.
Es un momento de avanzar, de no permitir que nos borren nuestras raíces, que nos alejen de Dios que es nuestra fuente y sostén, especialmente cuando todo se ve confuso y oscuro. Cristo es nuestra luz. No tengamos miedo. Si estamos con Dios, quien contra nosotros.

Que Santa María la Antigua les bendiga y acompañe en esta importante y apasionada misión de comunicar la Verdad, que para los que tenemos fe es Jesucristo, Nuestro Señor.

 

† JOSÉ DOMINGO ULLOA MENDIETA, O.S.A.
ARZOBISPO METROPOLITANO DE PANAMÁ

 

Descargar (PDF, 5.5MB)

Comparte

Su Excelencia Reverendísima Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A. Nacido en Chitré, Panamá, el 24 de diciembre de 1956.Es el tercero de tres hermanos del matrimonio de Dagoberto Ulloa y Clodomira Mendieta. Fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1983 por el entonces Obispo de Chitré, Mons. José María Carrizo Villarreal, en la Catedral San Juan Bautista de Chitré.

[link url="https://arquidiocesisdepanama.org/reapertura-de-templos/"]Content[/link]