HOMILIA DEL FUNERAL DE PEDRO ISIDRO RODRÍGUEZ JIMÉNEZ “SOROLO”

HOMILIA DEL FUNERAL DE PEDRO ISIDRO RODRÍGUEZ JIMÉNEZ “SOROLO”

Parroquia Nuestra Señora de Fátima, El Chorrillo, viernes 10 de enero de 2020.
Hermanos y hermanas:

Estamos reunidos al amparo de la virgen de Fátima en su iglesia de El Chorrillo en Panamá, para celebrar el encuentro de un buen hijo de barrio, con nuestro Señor Jesús.

Estar en esta iglesia nos recuerda como los brazos de Dios siempre están abiertos para todos, porque este sagrado lugar sirvió de refugio seguro para cientos de desesperados hombres, mujeres y niños chorrilleros que huían sin rumbo en medio de la destrucción, en aquella trágica madrugada de la invasión estadounidense de 1989 a Panamá.

Hoy este templo dedicado a la Virgen de Fátima también sirve de refugio y desahogo del pesar que nos embarga por la partida de Pedro Isidro Rodríguez Jiménez, un nombre desconocido para casi todos, pero todo cambia cuando mencionamos a “Sorolo”, aquel hombre nacido hace 81 años en calle 21 de El Chorrillo, donde forjó su legado de amistad y servicio al prójimo.
Indudablemente que  hablar de Sorolo, es hablar de la devoción de un hombre por  Cristo, el Cristo Negro de Portobelo que ayuda a cargar el peso de la cruz que cargan a cuestas las personas en su diario vivir, principalmente los desarraigados de los barrios de nuestro Panamá.
Con todos los aciertos y todas las imperfecciones y debilidades de los seres humanos, Sorolo siempre apoyó y brindó comida caliente a los necesitados, niños, hombres y mujeres, que llegaban a su fonda “Mi Jaragual” en busca de una mano amiga. Ayudar al prójimo es un acto de solidaridad y expresión cristiana.

Hablar de Sorolo es hablar del Cristo Negro de Portobelo
La devoción y fe al Cristo Negro de Portobelo, hemos de reconocer que gracias él,  ha trascendido las fronteras no solo de Portobelo y Panamá, sino hasta llegar al ámbito internacional.
No solo fue Sorolo un fiel seguidor del Cristo Negro de Portobelo, sino que contribuyó a multiplicar la fe en este santo. Así lo constata la historia de esta festividad en la que han estado presentes muchas personalidades, que por iniciativa de Sorolo, se enamoraron de su devoción: como Ismael Rivera, Celia Cruz, el Pete “El Conde” Rodríguez, Cheo Feliciano y Gilberto Santa Rosa, entre otros, quienes han sido testigos de la devoción. Razón por la que se ha llamado, al Cristo Negro, el santo de los cantantes de música de salsa.
Recordemos que Sorolo es quien lleva por primera vez en 1970 a Ismael Rivera ante la presencia rigurosa del Cristo Negro de Portobelo, donde el cantante dobla rodillas ante la mirada del Cristo, que termina liberándolo de las garras de la adicción a la letal heroína.
Este gran exponente de la música salsa, Ismael Rivera fue uno de estos cantantes, quien mayormente se sintió agradecido con el Nazareno, por eso le dedicó la canción titulada El Nazareno y muchas otras que son muy populares – y que también le rinde tributo y reconocimiento a los milagros que el Cristo le concede a los que lo tocan en busca de asistencia a los dolores del cuerpo y el alma. Y hoy, como a Ismael Rivera, el Nazareno también nos habla a cada uno de nosotros que acudimos ante Él.
Nuestra gente se identifica con el “Naza” porque, al igual que Él, ellos llevan la pesada cruz de vivir en la exclusión, la discriminación, la violencia, la corrupción. Esa carga discriminatoria en la que se criminaliza la pobreza y a las personas negras, también las ha sufrido el “Cristo Negro”, al designarlo como el “Santo de los maleantes”. Y no es así, esto no es cierto.
Queridos hermanos y hermanas: En este día con devoción y respeto hemos venido a despedir a este hermano.
Nadie puede negar que esta devoción estuvo siempre  corazón de este hermano  la mantuvo desde siempre y el gozo de tenerla la compartió con quien se cruzó en su camino.
Cómo no rememorar a Sorolo y Fabiola al pensar en el pescao con patacones que estaban para chuparse los dedos, esa deliciosa sopa espesa con sabor a gloria y ese sabroso pollo al horno. También extrañaremos su arte popular en la cocina.
Esa fue la vida de “Sorolo”, con sus virtudes e imperfecciones humanas que encontraron alivio en el regazo paterno del Cristo Negro de Portobelo. Hoy “Sorolo” se reúne con su amigo Ismael Rivera y su madre Juanona, dejándonos su alegre legado de servicio a los más necesitados y el amor que profesó a su familia y a su esposa Fabiola.

Descansa en paz, Pedro Isidro “Sorolo” Rodríguez Jiménez, el amigo de todos.

Como dijo Sorolo a los peregrinos, cuando estuvo el año pasado en la fiesta del Cristo Negro en Portobelo, le decimos a ustedes: “piensen y tengan en mente que el Todopoderoso lo acompaña siempre, porque el Nazareno es muy bueno”.
El mejor reconocimiento que podemos hacer a nuestro hermano “Sorolo” es recordar y hacer lo bueno que hizo con los demás, con quienes acudían buscando ayuda y amar con profunda devoción al Cristo Negro que tuvo en su corazón y los sostuvo durante toda su vida.

 

†  JOSÉ DOMINGO ULLOA MENDIETA, O.S.A.
ARZOBISPO METROPOLITANO DE PANAMÁ

 

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Su Excelencia Reverendísima Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A. Nacido en Chitré, Panamá, el 24 de diciembre de 1956.Es el tercero de tres hermanos del matrimonio de Dagoberto Ulloa y Clodomira Mendieta. Fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1983 por el entonces Obispo de Chitré, Mons. José María Carrizo Villarreal, en la Catedral San Juan Bautista de Chitré.

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